*Strange Killings* representa una de las etapas más crudas y definitorias dentro de la mitología de William Gravel, el personaje insignia creado por el guionista Warren Ellis y el artista Mike Wolfer para la editorial Avatar Press. Esta obra se sitúa como la continuación directa de las miniseries *Strange Kiss* y *Stranger Kisses*, consolidando la figura del "Mago de Combate" dentro de un entorno donde lo sobrenatural y lo militar convergen de forma violenta y explícita.
La premisa de *Strange Killings* se centra en la figura de William Gravel, un sargento mayor del SAS (Special Air Service) británico que posee una habilidad única y aterradora: es un experto en la magia de combate. A diferencia de las representaciones clásicas de la magia en el cómic, Ellis y Wolfer presentan el ocultismo como una disciplina sucia, física y extremadamente peligrosa, despojada de cualquier atisbo de maravilla o misticismo benevolente. Para Gravel, la magia es simplemente otra arma en su arsenal, tan necesaria y pragmática como un cuchillo de combate o un rifle de asalto.
La narrativa nos sumerge en una serie de misiones donde el gobierno británico, incapaz de lidiar con anomalías que escapan a la lógica científica y militar convencional, recurre a Gravel como su último recurso. El protagonista es un antihéroe en el sentido más estricto de la palabra: es un hombre cínico, amoral en muchos aspectos y profundamente solitario, cuya única lealtad parece residir en su propio código de supervivencia y en la eficacia de su trabajo. Su posición dentro del ejército es precaria; es un activo valioso pero temido, un hombre que sabe demasiado sobre los rincones oscuros del mundo y sobre las decisiones éticamente cuestionables de sus superiores.
El mundo de *Strange Killings* está impregnado de una atmósfera de realismo sucio. Las localizaciones suelen ser entornos urbanos degradados, instalaciones militares secretas o zonas de conflicto donde la miseria humana sirve de caldo de cultivo para horrores antiguos o experimentos ocultos que han salido mal. Warren Ellis utiliza esta serie para explorar temas recurrentes en su bibliografía: la corrupción del poder, la deshumanización del soldado y la idea de que el conocimiento, especialmente el arcano, tiene un coste físico y mental devastador.
Un elemento distintivo de esta etapa es la estructura de las historias. A través de arcos como *The Body Orchard* o *Strong Medicine*, el lector es testigo de cómo Gravel debe enfrentarse no solo a entidades externas o magos renegados, sino también a las intrigas internas de su propia jerarquía militar. La magia aquí no se invoca con palabras rimbombantes, sino que a menudo requiere sacrificios, fluidos corporales y una voluntad de hierro para no ser consumido por las fuerzas que se intentan manipular.
El apartado visual de Mike Wolfer es fundamental para entender el impacto de *Strange Killings*. Su estilo, detallado y sin concesiones, se adapta perfectamente a las exigencias del guion de Ellis. Wolfer es capaz de retratar con la misma precisión la frialdad de un interrogatorio militar y la visceralidad de una transmutación mágica. La violencia en el cómic es gráfica y frecuente, diseñada para incomodar y para subrayar la peligrosidad del mundo en el que Gravel se mueve. No hay espacio para la estética limpia; todo en *Strange Killings* tiene una textura de óxido, sangre y sombras.
En resumen, *Strange Killings* es una obra esencial para los seguidores del horror contemporáneo y el thriller militar. Define a William Gravel no solo como un soldado con trucos, sino como un hombre atrapado entre dos mundos que no lo comprenden ni lo aceptan del todo. Es una exploración de la magia como una extensión de la guerra, donde la supervivencia es el único objetivo y donde los monstruos más peligrosos suelen llevar uniforme o traje de oficina. La serie logra mantener una tensión constante, apoyada en un protagonista magnético por su brutalidad y una construcción de mundo que se siente tan real como perturbadora.