Stingers, publicada por la editorial Zenescope Entertainment, es una obra que se desmarca de las adaptaciones de cuentos de hadas y fantasía oscura habituales del sello para sumergirse de lleno en los géneros de la ciencia ficción, el horror biológico y el thriller de acción. Escrita por Patrick Shand, la serie propone una premisa tensa y visceral sobre la supervivencia de la especie humana frente a una amenaza extraterrestre que no busca la diplomacia ni la conquista territorial convencional, sino la depredación absoluta.
La trama se sitúa en un contexto contemporáneo donde la humanidad, sin saberlo, ha dejado de estar en la cima de la cadena alimenticia. La historia arranca con el descubrimiento de una presencia alienígena hostil: los "Stingers". Estos seres no son los típicos invasores espaciales con tecnología avanzada y naves relucientes; son organismos biológicos letales, una suerte de parásitos o depredadores de diseño evolutivo perfecto que ven en los seres humanos el huésped o el combustible ideal para su expansión. La narrativa establece rápidamente que la invasión no es un evento futuro, sino una realidad inminente y silenciosa que ya ha comenzado a infiltrarse en los estratos de la sociedad.
El núcleo de la historia sigue a un grupo dispar de personajes que se ven obligados a colaborar para detener lo que parece ser el fin de la civilización. A diferencia de los equipos de superhéroes tradicionales, los protagonistas de Stingers son individuos con pasados complejos, a menudo operando en las sombras o en los márgenes de la legalidad. El enfoque de la serie recae en la desesperación y la necesidad. No luchan por ideales elevados, sino por la pura subsistencia. Entre ellos destaca una figura central femenina, característica del estilo de Zenescope, que posee las habilidades tácticas y la frialdad necesaria para enfrentar a una amenaza que supera por mucho la fuerza física humana.
El diseño de los antagonistas es uno de los puntos fuertes del cómic. Los "Stingers" están representados con una estética que mezcla lo insectoide con lo alienígena, evocando una sensación de repulsión y peligro constante. Su ciclo de vida y sus métodos de ataque son descritos con un detalle que roza el *body horror*, lo que eleva la tensión de cada encuentro. La obra utiliza el concepto del "enemigo oculto" para generar una atmósfera de paranoia: cualquiera podría estar infectado o ser una víctima potencial, lo que obliga a los protagonistas a desconfiar incluso de su propio entorno.
Visualmente, el cómic mantiene el estándar de alta calidad de Zenescope, con un dibujo detallado que enfatiza la acción cinética y la crudeza de las heridas. El uso de las sombras y una paleta de colores que oscila entre lo industrial y lo orgánico refuerza la sensación de opresión. Las secuencias de combate son dinámicas y no escatiman en mostrar la letalidad de los alienígenas, estableciendo desde el primer número que nadie está a salvo y que las bajas son una posibilidad real y constante.
Narrativamente, Stingers se estructura como una carrera contra el reloj. A medida que el grupo de supervivientes desentraña el origen de la plaga y la magnitud de la infestación, el lector es guiado a través de una serie de confrontaciones que escalan en intensidad. La serie explora temas como la ética en situaciones extremas, la capacidad de sacrificio y la resiliencia humana ante lo desconocido. No se pierde en explicaciones pseudocientíficas farragosas; en su lugar, prefiere mantener el foco en la urgencia de la situación y en la dinámica de un equipo que debe aprender a confiar el uno en el otro mientras el mundo a su alrededor se desmorona.
En resumen, Stingers es un ejercicio de género sólido que combina el ritmo de una película de acción de serie B con la profundidad visual del cómic moderno. Es una lectura recomendada para quienes buscan una historia de invasión alienígena que priorice el horror, la tensión constante y personajes endurecidos por el conflicto, alejándose de los tropos más optimistas del género para ofrecer una visión cruda de la lucha por la supervivencia.