Star Wars: El Consejo Jedi – Actos de Guerra (frecuentemente identificado en archivos digitales por el grupo de traducción «R.I.P.») es una de las obras más significativas del sello Dark Horse dentro del antiguo Universo Expandido, ahora conocido como *Legends*. Publicada originalmente en el año 2000, esta miniserie de cuatro números se sitúa cronológicamente apenas un año antes de los eventos narrados en *Episodio I: La Amenaza Fantasma*. Su importancia radica en ser la primera gran historia que pone el foco de atención exclusivamente en el funcionamiento, la política y la capacidad bélica del Alto Consejo Jedi en su época de esplendor.
La trama se desencadena ante una crisis diplomática y militar sin precedentes: el levantamiento de los Yinchorri. Esta especie, caracterizada por su ferocidad y una resistencia natural única a las manipulaciones mentales de la Fuerza, comienza a anexionar sistemas vecinos y a desafiar abiertamente la autoridad de la República Galáctica. Lo que inicialmente parece una serie de conflictos fronterizos escala rápidamente cuando los Yinchorri lanzan un ataque directo contra el corazón de la República, obligando al Canciller Supremo Valorum a solicitar la intervención inmediata de los Jedi.
El guion, a cargo de Randy Stradley, destaca por su capacidad para equilibrar la acción trepidante con la intriga política. A diferencia de otras historias centradas en un único protagonista, este cómic funciona como una obra coral. El lector es testigo de las deliberaciones internas del Consejo, donde figuras como Yoda, Mace Windu y Ki-Adi-Mundi deben sopesar la ética de su papel como guardianes de la paz frente a la necesidad de actuar como generales. La narrativa se divide en varios frentes, enviando diferentes equipos de Jedi a diversos planetas del sistema Yinchorri, lo que permite explorar las habilidades y personalidades de maestros que, en las películas, apenas tuvieron tiempo en pantalla, como Plo Koon, Saesee Tiin o Micah Giiett.
Visualmente, el trabajo de Davide Fabbri aporta un dinamismo esencial para la época. Su dibujo captura la majestuosidad del Templo Jedi y la brutalidad de los campos de batalla. El diseño de los Yinchorri es imponente, presentándolos no solo como brutos, sino como estrategas capaces de poner en jaque a los guerreros más poderosos de la galaxia. El arte logra transmitir la sensación de peligro real; por primera vez en el canon de aquel entonces, el lector siente que ser un Maestro Jedi no garantiza la invulnerabilidad, especialmente cuando se enfrentan a un enemigo que no puede ser doblegado por trucos mentales y que posee una tecnología militar sorprendente.
Un aspecto fundamental de este cómic es cómo prefigura la caída de la Orden. A través de sus páginas, se percibe la tensión creciente entre el Senado y el Templo Jedi, así como las sombras de una conspiración mayor que opera desde el anonimato. Aunque es una historia de victoria y heroísmo, deja un poso de reflexión sobre si los Jedi están siendo manipulados para abandonar su rol espiritual y convertirse en una herramienta política.
En resumen, *Star Wars: El Consejo Jedi* es una lectura imprescindible para entender la estructura de la Orden antes de las Guerras Clon. Ofrece una visión detallada de la jerarquía Jedi, las relaciones de aprendizaje entre maestros y padawans (incluyendo a un joven Obi-Wan Kenobi bajo la tutela de Qui-Gon Jinn) y la diversidad de filosofías dentro del Consejo. Es un cómic de ritmo ágil, con un dibujo sólido y una trama que expande significativamente el lore de la franquicia sin necesidad de recurrir a los tropos habituales de la lucha eterna entre Sith y Jedi, centrándose en cambio en un conflicto militar y estratégico de gran escala.