Publicada por la división británica de Marvel Comics (Marvel UK), Star Wars Weekly representa uno de los hitos más significativos en la expansión transatlántica de la franquicia creada por George Lucas. Lanzada originalmente el 8 de febrero de 1978, apenas unos meses después del estreno de la primera película en el Reino Unido, esta cabecera no solo sirvió como vehículo de distribución para el material estadounidense, sino que desarrolló una identidad propia que la distingue de su contraparte americana de Marvel Comics.
El formato de *Star Wars Weekly* fue condicionado por las particularidades del mercado editorial británico de la época. A diferencia del cómic estadounidense estándar, que se publicaba mensualmente en color y con un formato de 32 páginas, la edición británica adoptó un ritmo semanal. Esto obligó a los editores a fragmentar las historias originales de la serie de Marvel USA (escritas por Roy Thomas y dibujadas por Howard Chaykin) en entregas más cortas. Para compensar la brevedad de los segmentos de Star Wars y completar el número de páginas requerido, la revista se convirtió en una publicación de antología, incluyendo "backup strips" o historias secundarias de otras propiedades de Marvel, como *The Micronauts*, *Deathlok*, *Guardians of the Galaxy* o *Tales of the Watcher*.
Visualmente, la serie presentaba una diferencia radical: la mayoría de sus números se imprimieron en blanco y negro, con papel de calidad de periódico y un tamaño ligeramente superior al "comic book" estándar. Esta ausencia de color, lejos de ser un detrimento, permitió a los lectores británicos apreciar con mayor detalle el entintado y el dinamismo de artistas como Carmine Infantino y Walt Simonson, quienes definieron la estética de la serie tras la partida de Chaykin. Las portadas, sin embargo, solían ser a todo color y frecuentemente presentaban ilustraciones exclusivas o composiciones modificadas para atraer al público en los quioscos.
A medida que la publicación avanzaba, su estructura y nombre evolucionaron para reflejar el crecimiento de la saga. Tras el estreno de la secuela cinematográfica, la revista pasó a titularse *The Empire Strikes Back Weekly* en el número 118 (mayo de 1980). Posteriormente, debido a cambios en los hábitos de consumo y costes de producción, la frecuencia se redujo, transformándose en *Star Wars Monthly*. A pesar de estos cambios nominales, la esencia de la publicación se mantuvo firme como el nexo principal entre los fans británicos y el universo expandido.
Uno de los aspectos más relevantes para los coleccionistas y estudiosos del medio es la inclusión de material original producido exclusivamente para el mercado del Reino Unido. Debido a que el ritmo de publicación semanal agotaba rápidamente el material disponible de Estados Unidos, Marvel UK comisionó historias propias. Entre estas destacan las contribuciones de guionistas de la talla de Alan Moore, quien escribió relatos cortos y atmosféricos que exploraban rincones inusuales de la galaxia, aportando un tono más maduro y experimental que el que se veía en la serie principal americana.
La importancia de *Star Wars Weekly* radica en su capacidad para mantener vivo el interés por la franquicia durante los "años silenciosos" entre películas. Mientras que en Estados Unidos el cómic mensual era una pieza más del engranaje de merchandising, en el Reino Unido la cita semanal con la revista creó una comunidad de lectores muy fiel. La sección de correo, los concursos y los artículos editoriales fomentaron un sentido de pertenencia que fue fundamental para el arraigo de Star Wars en la cultura popular británica.
En resumen, *Star Wars Weekly* es una pieza editorial compleja que encapsula la transición de la saga desde un éxito cinematográfico inesperado hacia un fenómeno transmedia global. Su mezcla de reimpresiones fragmentadas, material de archivo de Marvel y exclusivas británicas la convierte en un objeto de estudio fascinante sobre cómo se adaptan los contenidos culturales a diferentes mercados geográficos y ritmos de consumo.