Star Wars – Remasterizado

La publicación de «Star Wars – Remasterizado» representa uno de los hitos más significativos para la preservación del noveno arte dentro de la franquicia galáctica. Este volumen no es una obra nueva en términos de guion, sino una recuperación técnica y artística de los cimientos sobre los que se construyó el Universo Expandido (ahora conocido como *Legends*). Se trata de la reedición de la mítica serie original de Marvel Comics que comenzó su andadura en 1977, coincidiendo con el estreno de la primera película, pero presentada bajo un proceso de restauración visual que adapta el material clásico a los estándares de impresión y visualización del siglo XXI.

La sinopsis de este cómic comienza en el desértico planeta de Tatooine, siguiendo fielmente los pasos de la cinta original de George Lucas. El lector se reencuentra con Luke Skywalker, un joven granjero con sueños de grandeza que, tras la compra de dos droides, se ve envuelto en una guerra civil de escala galáctica. Sin embargo, lo que hace especial a esta edición «Remasterizada» es cómo aborda la transición entre la adaptación cinematográfica y las historias inéditas que Marvel empezó a publicar cuando aún no existían secuelas en el cine. El cómic cubre los seis primeros números que adaptan el *Episodio IV: Una nueva esperanza*, para luego lanzarse al vacío de lo desconocido, explorando aventuras que hoy resultan fascinantes por su libertad creativa y su estética *pulp*.

El núcleo de esta edición es, precisamente, su tratamiento técnico. En los años 70, los cómics se imprimían mediante el proceso de puntos Ben-Day sobre papel de baja calidad, lo que limitaba drásticamente la paleta de colores y la nitidez de las líneas. «Star Wars – Remasterizado» elimina esas limitaciones. El equipo de restauración ha tomado los dibujos originales de Howard Chaykin y otros artistas clásicos, limpiando el trazo y aplicando un coloreado digital moderno. Este nuevo color no busca traicionar el espíritu de la época, sino realzarlo: se añaden degradados, efectos de iluminación en los sables de luz y una profundidad en los fondos espaciales que eran imposibles de lograr hace cuatro décadas. El resultado es una experiencia visual vibrante que permite apreciar detalles en las naves y en las expresiones de los personajes que antes quedaban sepultados bajo manchas de tinta plana.

Narrativamente, el cómic es un testimonio de una era donde las reglas de Star Wars aún no estaban escritas en piedra. Bajo la batuta de guionistas como Roy Thomas y Archie Goodwin, vemos a Han Solo, la Princesa Leia y Chewbacca enfrentarse a amenazas que hoy consideraríamos extravagantes, desde piratas espaciales con estéticas deudoras de *Flash Gordon* hasta extrañas criaturas que pueblan mundos nunca vistos en las películas. La narrativa es densa, cargada de cuadros de texto descriptivos y diálogos melodramáticos, capturando la esencia de la *space opera* más pura.

Para el coleccionista y el nuevo lector, este volumen funciona como un puente. No solo ofrece la oportunidad de leer la primera expansión oficial de la mitología de Star Wars, sino que lo hace eliminando la barrera del "envejecimiento" visual que a veces aleja al público contemporáneo de los clásicos. Es una obra que respeta el trazo dinámico y a veces experimental de Chaykin, pero que le otorga una pátina de modernidad que hace que las batallas de X-Wings y los duelos con Darth Vader salten de la página con una fuerza renovada.

En resumen, «Star Wars – Remasterizado» es la crónica definitiva de cómo nació el fenómeno editorial de la saga. Es un viaje a los orígenes, despojado de las impurezas del tiempo, que permite redescubrir por qué estos personajes cautivaron a una generación. Es, en esencia, la versión "Edición Especial" del papel, centrada en devolver el brillo a una galaxia muy, muy lejana que, gracias a este trabajo de restauración, se siente más viva y colorida que nunca.

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