Star Wars: Relatos de los Jedi – La Guerra Sith es una de las piedras angulares del Universo Expandido (ahora bajo el sello *Legends*). Publicada originalmente por Dark Horse Comics entre 1995 y 1996, esta miniserie de seis números representa el clímax narrativo de la saga épica orquestada por el guionista Kevin J. Anderson. Situada cronológicamente unos cuatro mil años antes de los eventos de la trilogía original de cine, la obra sumerge al lector en una era donde la Orden Jedi y la República Galáctica se enfrentan a una amenaza existencial: el resurgimiento del Lado Oscuro bajo un nuevo y terrible estandarte.
La trama retoma los hilos conductores de los arcos previos, específicamente tras la alianza forjada entre el antiguo Jedi caído Exar Kun y el noble pero corrompido Ulic Qel-Droma. En este punto de la historia, la galaxia se ve envuelta en un conflicto de proporciones cataclísmicas conocido como la Gran Guerra Sith. Kun, autoproclamado Señor Oscuro de los Sith, y Qel-Droma, su aprendiz y líder militar, inician una campaña de conquista sistemática que busca no solo el control político de los sistemas estelares, sino la erradicación total de la Orden Jedi para instaurar una nueva era de dominio absoluto.
Uno de los puntos más destacados de este arco es la formación de la Hermandad de los Sith. A través de la manipulación y el uso de antiguos artefactos imbuidos de magia oscura, Exar Kun logra seducir a numerosos aprendices Jedi, provocando una insurrección interna que fractura los cimientos de la Orden. El cómic explora con maestría la vulnerabilidad de aquellos que, movidos por la arrogancia o el deseo de un conocimiento prohibido, sucumben a las promesas de poder, convirtiendo a antiguos amigos en enemigos mortales en el campo de batalla.
La narrativa nos conduce a través de escenarios icónicos que definieron la estética de la Antigua República. Desde el asalto audaz a la capital, Coruscant, donde Ulic Qel-Droma demuestra su genio táctico y su brutalidad, hasta el mundo biblioteca de Ossus, el corazón del conocimiento Jedi. La inclusión de los Mandalorianos, liderados por Mandalore el Indomable, añade una capa de complejidad militar, mostrando cómo las culturas guerreras de la galaxia se ven arrastradas a los juegos de poder de los usuarios de la Fuerza.
En el bando de la luz, figuras como Nomi Sunrider y Cay Qel-Droma representan la resistencia desesperada. La tensión emocional es palpable, especialmente en el conflicto fratricida entre los hermanos Qel-Droma, que sirve como eje moral de la historia. El guion de Anderson no se limita a las batallas a gran escala; profundiza en el coste personal de la guerra y en la tragedia inherente a la caída en desgracia de héroes que alguna vez fueron símbolos de esperanza.
Visualmente, el trabajo de Dario Carrasco Jr. en los lápices y Jordi Ensign en las tintas captura una estética única. A diferencia de la tecnología pulida y desgastada de