Star Wars – Invasion

Star Wars: Invasión es una serie de cómics fundamental dentro del antiguo Universo Expandido (ahora bajo el sello *Legends*), publicada por Dark Horse Comics entre 2009 y 2011. Escrita por Tom Taylor e ilustrada por Colin Wilson, la obra se sitúa cronológicamente unos 25 años después de la Batalla de Yavin, coincidiendo con los eventos narrados en la serie de novelas *La Nueva Orden Jedi*. Su propósito principal fue poner rostro y dinamismo visual a uno de los conflictos más brutales y transformadores de la cronología galáctica: la invasión de los Yuuzhan Vong.

La historia arranca con una premisa aterradora que rompe el statu quo de la galaxia: una especie de invasores extragalácticos, los Yuuzhan Vong, irrumpe en el Borde Exterior. A diferencia de cualquier enemigo previo, estos invasores no utilizan tecnología mecánica ni droides; su civilización se basa enteramente en la biotecnología orgánica. Sus naves son seres vivos, sus armas son parásitos y sus armaduras son criaturas simbióticas. Lo más perturbador para los protagonistas es que estos seres parecen ser invisibles a través de la Fuerza, lo que deja a los Caballeros Jedi de la Nueva Orden de Luke Skywalker en una posición de vulnerabilidad inédita.

El foco narrativo de la serie no recae inicialmente en los héroes clásicos de la saga, sino en la familia real del pacífico planeta Artorias. La trama sigue a los Galfridian: el rey Caled, la reina Nina y sus hijos, Finn y Kaye. Cuando los Yuuzhan Vong lanzan un ataque devastador sobre su hogar, la familia se ve obligada a separarse, sirviendo cada uno como un eje para explorar diferentes facetas de la guerra.

Finn Galfridian, el hijo menor, descubre su sensibilidad a la Fuerza en medio del caos y es llevado bajo la tutela de Luke Skywalker. A través de su entrenamiento, el lector experimenta la frustración de los Jedi al enfrentarse a un enemigo que no pueden sentir ni predecir mediante sus métodos tradicionales. Por otro lado, Kaye Galfridian se convierte en una figura de resistencia, mostrando la cara más cruda de la ocupación y el sufrimiento de los refugiados galácticos. La reina Nina, por su parte, guarda secretos sobre su pasado que vinculan a la familia con los invasores de una manera inesperada, añadiendo una capa de misterio político y biológico a la trama.

Estructuralmente, la serie se divide en tres arcos argumentales: *Rescues* (Rescates), *Resurrections* (Resurrecciones) y *Revelations* (Revelaciones). A lo largo de estos números, Tom Taylor logra equilibrar la escala épica de una guerra a nivel galáctico con el drama íntimo de una familia despojada de su hogar. El guion evita las florituras innecesarias para centrarse en la desesperación de una Nueva Republica que no está preparada para una amenaza de esta magnitud, mostrando la caída de mundos enteros y el dilema moral de utilizar tácticas extremas para sobrevivir.

El apartado visual de Colin Wilson es determinante para el tono de la obra. Su estilo, detallado y con un toque sucio y realista, se aleja de la estética limpia de la trilogía original para abrazar el horror corporal y la naturaleza grotesca de la tecnología Yuuzhan Vong. El diseño de las criaturas y las naves orgánicas transmite una sensación de amenaza constante, subrayando que esta no es una guerra de ideologías, sino una lucha por la supervivencia biológica.

En resumen, *Star Wars: Invasión* es una crónica de resistencia. Es el relato de cómo una galaxia que apenas comenzaba a recuperarse de las cicatrices del Imperio se ve obligada a unirse ante un horror externo que no comprende. Para el lector, funciona como la puerta de entrada perfecta a la era de la Nueva Orden Jedi, ofreciendo una visión visceral de los invasores más temidos de la franquicia sin perder de vista el factor humano que define a Star Wars.

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