Star Wars: Era de la República (publicado originalmente por Marvel Comics como *Age of Republic*) representa uno de los proyectos antológicos más ambiciosos dentro del canon actual de la franquicia. Esta obra, que forma la primera parte de una trilogía dedicada a las tres grandes eras de la saga Skywalker, se divide estructuralmente en dos grandes bloques: Héroes y Villanos. Bajo la batuta narrativa de la guionista Jody Houser, la serie se compone de una sucesión de números autoconclusivos (*one-shots*) que profundizan en la psicología, los conflictos internos y los momentos definitorios de los personajes más icónicos que dieron forma a las precuelas y a las Guerras Clon.
El volumen dedicado a los Héroes explora la luz y la rectitud de la Orden Jedi y el Senado Galáctico. La narrativa comienza con Qui-Gon Jinn, cuya historia sirve para establecer el tono espiritual de la serie, cuestionando el papel de los Jedi como guerreros en lugar de guardianes de la paz. A través de Obi-Wan Kenobi y un joven Anakin Skywalker, Houser explora la compleja dinámica de maestro y aprendiz, situándolos en misiones que ponen a prueba su paciencia y su capacidad de liderazgo antes del estallido total del conflicto bélico. Por último, la figura de Padmé Amidala recibe un tratamiento que resalta su astucia política y su valentía en el campo de batalla diplomático, recordándonos que el heroísmo en esta era no siempre dependía de un sable de luz.
En contraposición, el volumen de los Villanos ofrece una mirada cruda y fascinante a las sombras que orquestaron la caída de la República. Darth Maul protagoniza un relato centrado en su sed de venganza y su entrenamiento bajo la tutela de Darth Sidious, mostrando la brutalidad inherente a los Sith. Jango Fett, por su parte, protagoniza una historia que profundiza en su código de honor mercenario y su relación con un joven Boba Fett, aportando matices sobre el legado y la herencia. El Conde Dooku y el General Grievous cierran este bloque; el primero, mostrando la elegancia de la traición y la transición del idealismo Jedi al pragmatismo oscuro, y el segundo, personificando el terror tecnológico y el odio visceral hacia la Fuerza.
Desde el punto de vista técnico, el cómic destaca por su coherencia narrativa a pesar de la diversidad de sus protagonistas. Jody Houser logra capturar con precisión las voces de los personajes cinematográficos, expandiendo sus motivaciones sin contradecir lo establecido en las películas. El apartado visual cuenta con artistas de renombre como Cory Smith, Luke Ross y Wilton Santos, quienes mantienen una estética cinematográfica que respeta el diseño de producción de los Episodios I, II y III. El uso del color es fundamental en esta obra, diferenciando claramente la calidez y luminosidad de los relatos heroicos frente a las paletas frías, oscuras y agresivas que predominan en las historias de los antagonistas.
Además de los números individuales, la obra incluye un número especial que expande el foco hacia personajes secundarios pero vitales, como Mace Windu, Asajj Ventress y el Capitán Rex, ofreciendo una visión panorámica de la sociedad galáctica en tiempos de guerra.
Star Wars: Era de la República – Héroes y Villanos no es solo una colección de aventuras aisladas; es un estudio de personajes que rellena los huecos entre las películas, aportando contexto sobre cómo las virtudes de unos y los vicios de otros condujeron inevitablemente al fin de una era de esplendor. Es una pieza esencial para entender la transición de la paz a la dictadura imperial, centrada exclusivamente en el desarrollo humano (y alienígena) de sus protagonistas, alejándose de las grandes batallas espaciales para enfocarse en los dilemas morales que definieron el destino de la galaxia.