Star Wars: Amanecer de los Jedi (título original: *Dawn of the Jedi*) representa uno de los proyectos más ambiciosos y cronológicamente remotos dentro del antiguo Universo Expandido de Star Wars, ahora bajo el sello *Legends*. Escrita por John Ostrander e ilustrada por Jan Duursema —el dúo creativo responsable de la aclamada serie *Star Wars: Legacy*—, esta obra traslada al lector a una era prácticamente inexplorada: el año 25.793 antes de la Batalla de Yavin (BBY). En este periodo, ni la República Galáctica ni la Orden Jedi existen tal como las conocemos; la galaxia es un lugar salvaje, fragmentado y lleno de misterios primordiales.
La trama se sitúa en el sistema Tython, un rincón aislado de la galaxia donde convergen seres de diversas especies, todos ellos sensibles a la Fuerza. La premisa fundamental de la obra gira en torno a los Je’daii, los antecesores de los Jedi. A diferencia de sus sucesores, los Je’daii no sirven exclusivamente a la luz. Su filosofía se basa en el equilibrio absoluto entre la Ashla (la luz) y el Bogan (la oscuridad). Aquellos que se desvían demasiado hacia un extremo son exiliados a las lunas del planeta Tython, que llevan esos mismos nombres, para meditar y recuperar su centro. Tython mismo actúa como una entidad reactiva: cuando el equilibrio de sus habitantes se rompe, el planeta responde con tormentas de Fuerza devastadoras.
El cómic se divide en tres arcos argumentales principales: *Tormenta de Fuerza*, *El prisionero de Bogan* y *La guerra de la Fuerza*. La historia arranca con la llegada de un elemento disruptor al sistema: una nave de exploración del Imperio Infinito de los Rakata, una raza de conquistadores que utiliza el lado oscuro para alimentar su tecnología hiperespacial. En esta nave viaja Xesh, un "Sabueso de la Fuerza" esclavizado por los Rakata para rastrear mundos ricos en energía mística. El choque de Xesh contra la superficie de Tython no solo rompe la paz milenaria de los Je’daii, sino que actúa como el catalizador de una profecía antigua que amenaza con destruir el equilibrio del sistema.
A través de los ojos de tres jóvenes aprendices Je’daii —Shae Koda, Sek'nos Rath y Tasha Ryo—, el lector explora la compleja estructura de esta sociedad arcaica. Los Je’daii utilizan espadas de metal forjadas mediante la Fuerza, ya que la tecnología de los sables de luz aún no se ha perfeccionado. Este detalle subraya el tono de "fantasía épica" y "espada y brujería" que impregna la obra, diferenciándola de la ciencia ficción tecnológica habitual de la franquicia.
El apartado visual de Jan Duursema es crucial para la narrativa. Su diseño de Tython y de las naves piramidales conocidas como Tho Yor —misteriosos artefactos que transportaron a los ancestros de los Je’daii al planeta— otorga al cómic una estética mística y atemporal. La arquitectura, las vestimentas y la fauna del sistema Tython están meticulosamente detalladas para transmitir la sensación de una antigüedad remota, casi mitológica.
En términos de conflicto, el cómic no solo presenta la amenaza externa de los Rakata, sino también el dilema interno de los protagonistas. La llegada de Xesh y su uso agresivo del lado oscuro obliga a los Je’daii a cuestionar si su estricto código de equilibrio es suficiente para defenderse de una invasión a gran escala. La obra explora cómo la necesidad de la guerra comienza a empujar a los practicantes hacia la especialización en la luz o la oscuridad, sembrando las semillas de lo que miles de años después se convertiría en el cisma entre los Jedi y los Sith.
*Star Wars: Amanecer de los Jedi* es, en esencia, un relato de orígenes. No solo narra el nacimiento de una filosofía, sino que redefine la naturaleza de la Fuerza como una herramienta de equilibrio antes de que la galaxia se dividiera en bandos irreconciliables. Es una lectura imprescindible para quienes buscan comprender los cimientos espirituales y bélicos del universo Star Wars desde una perspectiva cruda y fundacional.