Star Trek: The Next Generation – La Última Generación (originalmente titulada *The Last Generation*) es una miniserie de cinco números publicada por IDW Publishing que se aleja de la cronología oficial para sumergir al lector en una de las premisas más oscuras y fascinantes del universo expandido de la franquicia. Escrita por Andrew Steven Harris e ilustrada por Gordon Purcell, esta obra se enmarca dentro del concepto de los "Myriad Universes", el equivalente de Star Trek a los "Elseworlds" de DC o al "What If…?" de Marvel, donde un único cambio en la historia altera drásticamente el destino de la galaxia.
La trama se sitúa en una realidad alternativa donde la historia de la Federación Unida de Planetas tomó un giro trágico décadas atrás. El punto de divergencia se localiza en los eventos que rodearon el incidente de Khitomer. En esta línea temporal, la paz entre la Federación y el Imperio Klingon nunca llegó a materializarse; por el contrario, el conflicto escaló hasta una guerra total que culminó con la derrota absoluta de la humanidad. El resultado es un siglo XXIV irreconocible: la Tierra ha sido conquistada y convertida en un protectorado del Imperio Klingon, y la Flota Estelar es poco más que un recuerdo borroso de una era de libertad ya extinta.
El protagonista central es un Jean-Luc Picard muy diferente al diplomático y explorador que conocemos. En esta realidad, Picard nunca llegó a comandar el Enterprise-D bajo la bandera de la Federación. En su lugar, es un hombre curtido por la derrota y el paso de los años, que lidera una resistencia clandestina en una Tierra ocupada y sombría. Este Picard es un estratega de guerrilla, un símbolo de esperanza para una especie que se enfrenta a su extinción cultural y física. La narrativa se centra en su lucha por mantener viva la llama de la rebelión mientras intenta orquestar un golpe desesperado contra los opresores Klingon.
El cómic destaca por la reinterpretación de personajes icónicos de *The Next Generation*. Al no existir la Academia de la Flota Estelar tal como la conocemos, figuras como Geordi La Forge, Wesley Crusher o Natasha Yar aparecen en roles transformados por la necesidad de la supervivencia. La dinámica entre ellos no es la de una tripulación profesional, sino la de un grupo de insurgentes que operan desde las sombras, utilizando tecnología obsoleta y tácticas de sabotaje. Esta versión de los personajes permite explorar facetas más crudas de sus personalidades, obligándolos a tomar decisiones morales que el canon tradicional rara vez permitiría.
Visualmente, Gordon Purcell logra capturar la atmósfera opresiva de una distopía espacial. El diseño de producción del cómic sustituye la estética limpia y utópica de la era TNG por una paleta de colores más sucia y oscura. La Tierra se presenta como un mundo bajo vigilancia constante, donde la arquitectura Klingon se impone sobre los restos de la civilización humana. Las naves espaciales, cuando aparecen, son reliquias remendadas o naves de guerra brutales, lo que refuerza la sensación de que el optimismo de la serie original ha sido erradicado.
El conflicto central no es solo militar, sino también ideológico. La historia profundiza en lo que significa ser humano cuando se ha perdido todo, y en cómo los ideales de la Federación pueden sobrevivir (o corromperse) bajo el yugo de un imperio guerrero. Los Klingon, por su parte, son retratados no solo como enemigos, sino como administradores implacables de un orden mundial basado en la conquista, lo que genera una tensión constante entre la resistencia y las fuerzas de ocupación lideradas por figuras familiares que han ascendido en la jerarquía imperial.
*La Última Generación* es, en esencia, un estudio sobre el legado y la resistencia. A través de sus cinco números, Harris construye una narrativa tensa que cuestiona si el destino de los héroes es intrínseco a sus personas o si depende enteramente de las circunstancias de su tiempo. Es una lectura esencial para los seguidores de Star Trek que buscan una visión alternativa y madura de la franquicia, ofreciendo una respuesta contundente y emocionante a la pregunta: ¿qué pasaría si la utopía de Gene Roddenberry hubiera fallado antes de empezar? Sin recurrir a los tropos habituales del Universo Espejo, este cómic logra crear una continuidad propia, coherente y profundamente melancólica sobre el fin de una era y el nacimiento de una leyenda en las sombras.