Spread

Spread, publicada por Image Comics y creada por el guionista Justin Jordan y el dibujante Kyle Strahm, es una de las propuestas más viscerales y perturbadoras dentro del género del horror biológico y el post-apocalipsis en el cómic contemporáneo. La obra se aleja de los tropos convencionales de los zombis o los desastres nucleares para presentar una amenaza orgánica, consciente y absolutamente implacable que redefine el concepto de "depredador alfa".

La premisa se sitúa años después de que la humanidad perdiera el control del planeta frente a una entidad biológica conocida simplemente como "The Spread" (La Propagación). No se trata de un virus o una bacteria en el sentido tradicional, sino de un ecosistema parasitario masivo, una masa de carne roja, dientes, tentáculos y biomasa en constante crecimiento que consume, asimila y deforma cualquier forma de vida que toca. El mundo que conocíamos ha sido devorado, y los restos de la civilización humana sobreviven en los márgenes, principalmente en zonas de frío extremo donde el crecimiento de la Propagación se ralentiza, aunque nunca se detiene del todo.

El protagonista de esta historia es No, un hombre de pocas palabras, letal y endurecido por un entorno donde la compasión es una debilidad mortal. No es un superviviente nato que se desplaza por los páramos nevados evitando tanto a las criaturas engendradas por la Propagación como a los grupos de humanos que han descendido a la barbarie. Su vida cambia drásticamente cuando descubre, en el interior de un avión estrellado, a una bebé llamada Hope. Lo que hace que esta niña sea especial no es solo su supervivencia, sino el hecho de que su sangre posee una propiedad única: es capaz de purificar y destruir la biomasa de la Propagación al contacto.

A partir de este hallazgo, la narrativa se estructura como un viaje de protección y escolta que recuerda a clásicos como *Lone Wolf and Cub*, pero sumergido en una atmósfera de pesadilla corporal digna de las películas de John Carpenter o David Cronenberg. No asume la carga de proteger a Hope, convirtiéndose en su guardián silencioso mientras atraviesan un paisaje hostil donde cada rincón puede ser una trampa orgánica. La niña representa la única posibilidad de revertir el apocalipsis, lo que la convierte en el objetivo más valioso tanto para los restos de facciones militares como para cultos que han empezado a adorar a la Propagación como a una deidad.

El apartado visual de Kyle Strahm, complementado por el color de Felipe Sobreiro, es el pilar fundamental que sostiene la identidad de *Spread*. El diseño de las criaturas es grotesco y creativo, huyendo de formas humanoides para abrazar el horror de lo amorfo y lo puramente biológico. El uso del color es estratégico: el blanco inmaculado de la nieve de los páramos contrasta violentamente con el rojo intenso y visceral de la Propagación, creando una sensación de peligro constante y una estética visualmente impactante que refuerza la hostilidad del entorno.

A lo largo de sus números, el cómic explora temas como la naturaleza de la humanidad frente a la extinción, el sacrificio y la capacidad de adaptación. No es solo una historia de acción y horror; es un estudio sobre cómo la esperanza (personificada literalmente en la bebé) puede sobrevivir en un mundo que ha sido diseñado biológicamente para erradicarla. La narrativa de Jordan es directa, sin concesiones, permitiendo que el arte hable por sí mismo en las secuencias de combate y en la exposición de este nuevo y aterrador ecosistema.

En resumen, *Spread* es una obra esencial para los lectores que buscan un horror gráfico que no teme ser explícito y que construye un mundo coherente y aterrador. Es una odisea de supervivencia en la que el enemigo no es solo un monstruo, sino el entorno mismo, y donde la salvación de la especie depende de la fragilidad de una niña y la brutalidad de un hombre que ha olvidado cómo vivir en sociedad. Sin recurrir a explicaciones excesivas, el cómic sumerge al lector en una lucha desesperada por la relevancia biológica en un planeta que ya no nos pertenece.

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