Sobrenatural Vol. 2: El hijo pródigo (título original: *Supernatural: Rising Son*) constituye una pieza fundamental dentro de la expansión narrativa en viñetas de la célebre franquicia televisiva creada por Eric Kripke. Publicado originalmente bajo el sello Wildstorm de DC Comics, este segundo volumen se aleja de la narrativa episódica convencional para profundizar en los cimientos de la mitología de los Winchester, situándose cronológicamente varios años antes de los eventos narrados en el episodio piloto de la serie de televisión.
La obra cuenta con un equipo creativo que garantiza la fidelidad al material original. El guion corre a cargo de Peter Johnson —quien fuera productor ejecutivo de la serie— y Rebecca Dessertine, lo que asegura que la voz de los personajes y la atmósfera de la obra sean coherentes con el canon establecido. El apartado visual es responsabilidad del dibujante Diego Olmos, cuyo estilo oscuro, anguloso y cargado de sombras complementa perfectamente el tono de horror urbano y *road movie* sobrenatural que define a la saga.
La trama de este segundo volumen se centra en una etapa crítica y poco explorada de la familia Winchester: la infancia y adolescencia temprana de Sam y Dean bajo la tutela de un John Winchester cada vez más obsesionado y consumido por su cruzada personal. Tras los eventos de *Sobrenatural: Orígenes* (el primer volumen), John ya ha aceptado su rol como cazador, pero en *El hijo pródigo*, la narrativa se enfoca en las consecuencias psicológicas y logísticas de criar a dos niños en moteles de carretera mientras se persiguen entidades demoníacas por todo el territorio estadounidense.
El núcleo del conflicto en este volumen gira en torno a la figura de Sam Winchester. A diferencia de Dean, quien ya muestra una lealtad inquebrantable hacia los métodos y la misión de su padre, Sam comienza a manifestar una resistencia natural a la vida de cazador. Sin embargo, el destino parece tener planes distintos para él. La historia explora una serie de visiones y eventos perturbadores que sugieren que Sam no es un niño ordinario. Una fuerza oscura y ancestral parece estar acechando al joven Winchester, no para destruirlo, sino para reclamarlo como parte de un diseño mucho más vasto y aterrador.
John Winchester, interpretado aquí como un hombre atormentado por el luto y la paranoia, se ve obligado a equilibrar su deseo de proteger a sus hijos con la necesidad de convertirlos en soldados. La tensión entre el amor paternal y el rigor militar es el motor emocional de la obra. El cómic detalla cómo John comienza a notar que las habilidades de Sam podrían ser la clave para encontrar al demonio que asesinó a su esposa, Mary, lo que plantea un dilema moral profundo: ¿debe usar a su propio hijo como cebo o herramienta de rastreo, o debe intentar darle la vida normal que el niño tanto anhela?
A lo largo de las páginas, los protagonistas recorren paisajes desoladores de la América profunda, enfrentándose a leyendas urbanas y criaturas del folclore que sirven como telón de fondo para el verdadero horror: la desintegración de la inocencia infantil. Dean Winchester asume aquí su papel de protector de Sam, una dinámica que define la serie de televisión y que en este cómic se explora en sus raíces más puras. Vemos a un Dean de quince años que debe madurar a la fuerza, actuando como puente entre la obsesión de su padre y la vulnerabilidad de su hermano menor.
Visualmente, el trabajo de Diego Olmos utiliza una paleta de colores apagados y una narrativa visual que enfatiza la claustrofobia de los espacios cerrados y la inmensidad amenazante de las carreteras nocturnas. El diseño de las criaturas evita los clichés del género, apostando por representaciones más viscerales y perturbadoras que refuerzan el peligro real al que se exponen los protagonistas.
*Sobrenatural Vol. 2* no es solo un complemento para los seguidores de la serie, sino un estudio de personajes sobre el trauma, el destino y los lazos de sangre. La obra logra expandir el universo de los Winchester sin caer en la redundancia, aportando matices necesarios sobre por qué Sam y Dean se convirtieron en los hombres que el público conoció años después. Es una crónica sobre el peso de un legado que ninguno de los hermanos eligió, pero del que ninguno puede escapar, marcada por la sombra de una profecía que empieza a cernirse sobre el "hijo pródigo" de la familia.