Sleeper

*Sleeper*, publicada originalmente bajo el sello WildStorm de DC Comics entre 2003 y 2005, representa un punto de inflexión crítico en la narrativa de superhéroes contemporánea. Escrita por Ed Brubaker e ilustrada por Sean Phillips, esta obra no solo consolidó a uno de los equipos creativos más influyentes de la industria, sino que redefinió el género al hibridarlo con el *noir* más crudo y el espionaje de alto riesgo. La serie se aleja de las epopeyas luminosas de salvación mundial para adentrarse en los callejones oscuros de la moralidad gris, la identidad perdida y la traición sistémica.

La premisa de *Sleeper* se centra en la figura de Holden Carver, un agente de inteligencia con habilidades post-humanas. Carver posee una fisiología única: tras un encuentro con un artefacto alienígena, su cuerpo se volvió incapaz de sentir dolor. Sin embargo, esta condición tiene una contrapartida táctica: Carver puede almacenar el daño físico recibido y transferirlo a otras personas mediante el contacto dérmico. Esta habilidad lo convierte en el activo perfecto para la misión más peligrosa de su carrera: infiltrarse en la organización criminal más sofisticada y letal del planeta, dirigida por el genio maquiavélico conocido como TAO (Tactically Augmented Organism).

El conflicto central de la obra estalla cuando el único contacto de Carver con el mundo legal, el director de Operaciones Internacionales John Lynch, cae en un estado de coma profundo tras un atentado. En ese instante, Carver queda "dormido" (de ahí el título *Sleeper*). Lynch era la única persona que conocía la verdadera naturaleza de su misión y que poseía las pruebas para demostrar que Carver no es el criminal que aparenta ser. Sin Lynch, Carver se encuentra atrapado en una red de mentiras, rodeado de sociópatas con superpoderes y perseguido por las mismas agencias gubernamentales para las que solía trabajar.

A lo largo de sus dos "temporadas" (Season One y Season Two), el cómic explora la erosión psicológica de un hombre que debe cometer actos atroces para mantener su cobertura. Brubaker utiliza la estructura del género de espionaje para plantear preguntas existenciales: ¿cuánto tiempo puede alguien fingir ser un monstruo antes de convertirse en uno? La narrativa se aleja de los maniqueísmos habituales; aquí, los "héroes" son burócratas implacables y los "villanos" son, en ocasiones, las únicas personas que muestran una lealtad genuina hacia el protagonista, aunque sea una lealtad basada en el crimen.

Un elemento fundamental de *Sleeper* es la presencia de TAO. Antiguo miembro de los WildC.A.T.s, TAO es un antagonista cuya peligrosidad no reside en la fuerza bruta, sino en su capacidad sobrehumana para la manipulación psicológica y la planificación estratégica. Su interacción con Carver es un juego de ajedrez constante donde el lector nunca está seguro de quién tiene la ventaja. A esto se suma un reparto de secundarios fascinantes, como Miss Misery, una mujer que necesita causar dolor ajeno para mantenerse saludable, lo que establece una dinámica retorcida y fascinante con un protagonista que no puede sentir dolor.

El apartado visual de Sean Phillips es el complemento perfecto para el guion de Brubaker. Su estilo, caracterizado por un uso magistral de las sombras, el claroscuro y una narrativa visual sucia y realista, aleja a *Sleeper* de la estética tradicional del

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