Shi – Pandora’s Box

Shi: La caja de Pandora representa el clímax y la resolución del primer ciclo narrativo de una de las obras más potentes del cómic europeo contemporáneo. Escrita por el prolífico guionista belga Zidrou e ilustrada con maestría por el artista español José Homs, esta cuarta entrega cierra el arco iniciado en "Al principio fue la ira", consolidando una historia que mezcla el thriller histórico, la crítica social y el misticismo oriental en el corazón del Londres victoriano.

La trama se sitúa en el marco de la Gran Exposición de 1851, un evento diseñado para mostrar al mundo la supremacía tecnológica y cultural del Imperio Británico. Sin embargo, bajo el brillo del Palacio de Cristal y la opulencia de la aristocracia, late un submundo de miseria, corrupción y secretos inconfesables. En este escenario, las dos protagonistas, Jay y Kita, terminan de forjar su alianza inquebrantable. Jay, una noble inglesa rebelde, y Kita, una joven japonesa vinculada a una misteriosa tradición de venganza, se han convertido en el objetivo principal de las fuerzas más oscuras de Inglaterra.

El núcleo del conflicto en *La caja de Pandora* es el enfrentamiento final contra la Orden del León, una sociedad secreta compuesta por los hombres más poderosos e influyentes del país. Esta organización, que personifica el patriarcado más tóxico y el imperialismo despiadado, ha subestimado sistemáticamente a las dos mujeres. Lo que comenzó como una búsqueda de justicia personal por la pérdida de un hijo se ha transformado en una guerra abierta contra el sistema. El título del volumen no es casual: alude a la liberación de fuerzas que, una vez desatadas, no pueden volver a contenerse, amenazando con hacer tambalear los cimientos mismos de la sociedad británica.

Narrativamente, Zidrou maneja con precisión los tiempos, alternando la tensión política en las altas esferas con la acción visceral en las calles. El guion profundiza en el concepto del "Shi" (muerte, en japonés), que aquí se manifiesta no solo como un tatuaje o una marca física, sino como un espíritu de resistencia y retribución. La historia evita los maniqueísmos simples; aunque las motivaciones de Jay y Kita son legítimas, el camino que recorren está teñido de una violencia que las transforma, obligando al lector a cuestionar los límites de la venganza.

El apartado visual de José Homs es, sin duda, uno de los pilares que eleva esta obra. Su dibujo es detallado, dinámico y dotado de una expresividad cinematográfica. En *La caja de Pandora*, Homs alcanza su cénit artístico al retratar el contraste entre la suciedad de los barrios bajos londinenses y la suntuosidad de las mansiones victorianas. El uso del color es narrativo: las atmósferas opresivas, cargadas de niebla y sombras, estallan en rojos intensos cuando la violencia o la pasión dominan la escena. La capacidad del dibujante para plasmar la determinación y el dolor en los rostros de las protagonistas dota a la obra de una carga emocional profunda.

Este cuarto volumen no solo resuelve las incógnitas planteadas desde el inicio de la serie —como el destino de los documentos comprometedores o la verdadera identidad de ciertos conspiradores—, sino que también ofrece una reflexión sobre el papel de la mujer en la historia y la lucha contra la opresión sistémica. La "caja" que se abre contiene verdades incómodas sobre el colonialismo y la hipocresía de una era que se pretendía civilizada mientras pisoteaba a los más vulnerables.

En definitiva, *Shi: La caja de Pandora* es un cierre de ciclo magistral. Es un cómic que respeta la inteligencia del lector, ofreciendo una trama densa y bien armada que no teme adentrarse en la oscuridad. Sin recurrir a giros gratuitos, Zidrou y Homs entregan una conclusión satisfactoria que deja una huella duradera, confirmando a *Shi* como una pieza imprescindible del catálogo de la *bande dessinée* moderna. Es el punto donde la rabia contenida finalmente explota, cambiando para siempre las vidas de sus protagonistas y el destino de la ciudad que intentó destruirlas.

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