Seven Percent

*Seven Percent*, creada, escrita e ilustrada por Jeromy Cox y publicada bajo el sello de Red 5 Comics, es una obra de ciencia ficción especulativa que se sumerge en las profundidades del cyberpunk y el transhumanismo. La premisa se sitúa en un futuro distante donde la humanidad ha alcanzado un punto de inflexión evolutivo impulsado no por la biología, sino por la integración tecnológica extrema. En este contexto, el título del cómic hace referencia a una estadística vital y alarmante: solo el siete por ciento de la población mundial permanece "pura", es decir, sin modificaciones genéticas o implantes cibernéticos significativos.

La narrativa nos introduce en un mundo donde la obsolescencia humana es una realidad tangible. La sociedad se ha dividido en una jerarquía definida por la capacidad de mejora. Aquellos que han abrazado la tecnología han trascendido las limitaciones físicas y cognitivas del Homo sapiens, convirtiéndose en seres que apenas guardan relación con sus ancestros. En el otro extremo se encuentra el "Siete Por Ciento", una minoría que, ya sea por ideología, pobreza o resistencia biológica, se aferra a su humanidad original. Esta premisa establece un escenario de tensión constante, donde ser "natural" no es una virtud, sino una debilidad que condena a los individuos a la marginalidad.

El protagonista de la historia, un joven llamado simplemente Seven, encarna la lucha de este remanente biológico. Seven es un paria en una metrópolis hipertecnológica que parece haber sido diseñada para ignorar las necesidades de un cuerpo orgánico estándar. Su supervivencia no depende de la fuerza bruta, sino de su ingenio y de su capacidad para navegar por las grietas de una civilización que lo considera un fósil viviente. A través de sus ojos, el lector explora una ciudad que es tanto un milagro de la ingeniería como una pesadilla distópica, donde la privacidad es inexistente y la identidad es algo que se puede programar o borrar.

El conflicto central de *Seven Percent* no se limita a una lucha física entre facciones, sino que profundiza en un dilema existencial: ¿qué define realmente a un ser humano? La obra cuestiona si la esencia de nuestra especie reside en nuestra carne y sangre o en nuestra conciencia, y si esta última puede sobrevivir intacta cuando se traslada a soportes sintéticos. A medida que Seven se ve envuelto en una conspiración que amenaza con eliminar definitivamente al último reducto de humanos puros, la historia se transforma en un thriller de supervivencia con tintes filosóficos.

Visualmente, Jeromy Cox aprovecha su vasta experiencia como colorista en la industria del cómic para dotar a la obra de una identidad estética única. El diseño de la tecnología y de los entornos urbanos refleja una amalgama de suciedad industrial y limpieza aséptica digital. Los personajes modificados presentan diseños que desafían la anatomía convencional, subrayando la alienación que siente el protagonista. El uso del color es narrativo; las luces de neón y las interfaces holográficas contrastan con los tonos más terrosos y vulnerables asociados a Seven, reforzando visualmente su aislamiento.

La estructura del cómic evita los tropos más manidos del género para centrarse en la construcción de un mundo coherente y asfixiante. No hay héroes infalibles ni villanos de caricatura; hay una sociedad que ha decidido avanzar a un precio que el protagonista no está dispuesto a pagar. La tensión se mantiene mediante un ritmo cinematográfico, donde cada encuentro tecnológico supone un riesgo mortal para alguien que carece de escudos digitales o reflejos aumentados.

En conclusión, *Seven Percent* es una exploración cruda de un futuro posible donde el progreso tecnológico ha dejado atrás a sus creadores. Es una obra esencial para los seguidores de la ciencia ficción que buscan historias que prioricen la construcción de mundos complejos y la reflexión sobre la condición humana frente al avance imparable de la técnica. Sin recurrir a giros predecibles, Cox logra mantener al lector inmerso en la lucha de un joven que representa el último aliento de una especie en vías de extinción.

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