Second Sight

Publicado originalmente por la editorial AfterShock Comics en 2016, *Second Sight* es una de las propuestas más perturbadoras, crudas y psicológicamente densas del panorama del cómic independiente contemporáneo. Escrita por el veterano David Hine —conocido por su capacidad para explorar lo macabro en obras como *Strange Embrace*— e ilustrada por el artista italiano Alberto Ponticelli, cuya estética visceral ya destacó en *Unknown Soldier*, esta obra se aleja de los tropos convencionales del género detectivesco para adentrarse en un terreno donde el horror y el thriller social se entrelazan de forma indisoluble.

La premisa de la historia se centra en la figura de Ray Pilgrim. Años atrás, Pilgrim fue una celebridad mediática en el Reino Unido, un "investigador psíquico" que colaboraba con la policía para resolver crímenes atroces. Sin embargo, su don no era una invención para la audiencia televisiva: Ray posee realmente la "segunda visión", una capacidad involuntaria y traumática que le permite ver a través de los ojos de asesinos y depredadores en el preciso instante en que estos cometen sus actos. Esta conexión no es una herramienta de justicia limpia; es una invasión sensorial que obliga a Pilgrim a ser un voyerista forzado de la depravación humana.

La caída en desgracia de Ray Pilgrim fue tan estrepitosa como su ascenso. Tras verse envuelto en un escándalo mediático orquestado por las mismas fuerzas que ayudó a combatir, fue acusado falsamente de crímenes imperdonables y etiquetado como un fraude y un paria social. Al inicio del cómic, encontramos a un hombre roto, un ermitaño que vive en el ostracismo, intentando silenciar las visiones que aún lo asaltan y lidiando con el estigma de una reputación destruida.

El catalizador de la trama es su hija, Toni Pilgrim. Toni es una joven investigadora y bloguera de la era digital, impulsada por un sentido de la justicia mucho más pragmático y combativo que el de su padre. Ella se dedica a exponer la hipocresía y los crímenes de las élites británicas, pero se topa con un muro de silencio y peligro cuando empieza a investigar una red de abusos y asesinatos que parece extenderse hasta las más altas esferas del poder político y social en Londres. Consciente de que las pruebas físicas están siendo borradas por manos poderosas, Toni decide que la única forma de detener esta maquinaria de horror es recurrir a la habilidad maldita de su padre.

A nivel narrativo, David Hine construye una trama que funciona en dos niveles. Por un lado, es un thriller de investigación sobre una conspiración de gran escala que recuerda a los escándalos de corrupción reales que han sacudido al Reino Unido en las últimas décadas. Por otro, es un estudio de personaje profundo sobre la carga del trauma y la naturaleza de la empatía. La "segunda visión" de Ray sirve como una metáfora de la pérdida de la inocencia y de cómo el conocimiento del mal absoluto puede corromper el alma de quien simplemente lo observa.

El apartado visual de Alberto Ponticelli es fundamental para transmitir la atmósfera opresiva de la obra. Su

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