Roldán Sin Miedo: La Épica del Caballero Eterno
En el vasto panteón del tebeo clásico español, pocas obras logran capturar la esencia de la aventura caballeresca con la elegancia y el dinamismo de *Roldán Sin Miedo*. Surgida de la colaboración entre dos titanes del medio, el guionista Víctor Mora —arquitecto de mitos como *El Capitán Trueno* y *El Jabato*— y el excelso dibujante Adolfo Buylla, esta obra no es solo un cómic de aventuras, sino un testamento visual y narrativo de una época dorada de la historieta.
La trama nos transporta a una Edad Media idealizada, imbuida de un romanticismo épico que bebe directamente del ciclo carolingio. El protagonista, Roldán, se nos presenta como el arquetipo del caballero andante: un hombre cuya valentía no nace de la ausencia de peligro, sino de una inquebrantable brújula moral. A diferencia de otros héroes de la época que operaban en grupos cerrados, Roldán posee una aureola de nobleza solitaria, un paladín que recorre los dominios del emperador Carlomagno enfrentándose a la injusticia allí donde esta eche raíces.
Lo que distingue a *Roldán Sin Miedo* de sus contemporáneos es, en primer lugar, la pluma de Víctor Mora. El guionista, conocido por su capacidad para infundir valores humanistas y una sutil crítica social en relatos de acción, dota a Roldán de una dimensión que trasciende el simple intercambio de mandobles. Las historias no se limitan a la defensa del reino contra invasores; se adentran en intrigas palaciegas, rescates imposibles y la lucha contra tiranos locales que oprimen al pueblo llano. Mora construye un mundo donde el honor es la moneda de cambio y la lealtad es el vínculo más sagrado, pero lo hace con un ritmo narrativo ágil que nunca permite que la lección moral eclipse la emoción de la aventura.
Sin embargo, es en el apartado visual donde este cómic alcanza cotas de maestría absoluta. Adolfo Buylla, con su trazo limpio, detallado y profundamente dinámico, eleva la obra a una categoría artística superior. Su representación de las armaduras, los castillos de piedra fría y los bosques brumosos de la Europa medieval es de un realismo estilizado que sumerge al lector por completo. Buylla posee una capacidad asombrosa para coreografiar escenas de combate; cada estocada y cada carga de caballería se siente vibrante, capturando el movimiento de una manera que pocos artistas de su generación lograban con tanta fluidez. Sus composiciones de página son lecciones de narrativa visual, guiando el ojo del lector a través de la tensión y el alivio con una precisión cinematográfica.
La sinopsis de sus aventuras nos lleva a seguir los pasos de este caballero por una geografía llena de peligros. Desde las fronteras escarpadas de los Pirineos hasta las cortes más refinadas de la cristiandad, Roldán se enfrenta a desafíos que ponen a prueba no solo su destreza con la espada, sino también su ingenio. El cómic evita caer en el maniqueísmo absoluto; aunque los villanos son claramente identificables, las situaciones a menudo presentan dilemas éticos donde el deber hacia el soberano y la justicia hacia los desvalidos entran en conflicto.
Publicada originalmente a finales de los años 60, principalmente en la revista *Bravo* de la Editorial Bruguera, *Roldán Sin Miedo* logró diferenciarse por su tono algo más serio y su estética refinada. No buscaba la comedia física o el alivio cómico constante de otros títulos de la casa, sino que se mantenía fiel a la gravedad de la épica. Es una obra que celebra la figura del héroe que no busca la gloria personal, sino el cumplimiento de un ideal.
Para el lector contemporáneo, redescubrir *Roldán Sin Miedo* es realizar un viaje de arqueología cultural de primer orden. Es encontrarse con una narrativa que, a pesar del paso de las décadas, conserva su capacidad de fascinación. Es, en definitiva, la historia de un hombre que camina entre la leyenda y la historia, recordándonos que, en un mundo de sombras, la figura de un caballero sin miedo sigue siendo necesaria para iluminar el camino hacia la justicia. Una pieza imprescindible para entender la evolución del cómic de aventuras en España y un deleite visual que sigue cortando el aliento.