Reportajes Lejano Oeste

En el vasto panteón del cómic europeo, pocos autores han logrado capturar la esencia de la sátira social con la mordacidad y el ingenio de Franco Bonvicini, universalmente conocido como Bonvi. Aunque su nombre suele asociarse inmediatamente a las hilarantes y antibelicistas tiras de *Sturmtruppen*, existe una joya en su bibliografía que merece un lugar de honor en cualquier estantería especializada: "Reportajes del Lejano Oeste" (originalmente *Cronache del West*).

Esta obra no es simplemente un cómic de vaqueros al uso; es una disección ácida, brillante y profundamente humana de los mitos que forjaron la identidad de la frontera estadounidense. Publicada originalmente a finales de la década de los 60 y principios de los 70, esta serie de relatos cortos se aleja de la épica romántica de John Ford para adentrarse en un terreno mucho más pantanoso: el de la cruda realidad pasada por el tamiz del humor negro y el cinismo.

La premisa de "Reportajes del Lejano Oeste" es tan sencilla como efectiva. A través de una serie de episodios autoconclusivos, Bonvi nos presenta una galería de personajes que distan mucho de ser los héroes inmaculados a los que el género nos tenía acostumbrados. Aquí no encontraremos al sheriff de mandíbula cuadrada que salva al pueblo por puro altruismo, ni al forajido romántico de corazón de oro. En su lugar, el autor nos muestra a buscavidas, soldados desertores, jugadores de ventaja, enterradores oportunistas y colonos cuya única motivación es la supervivencia en un entorno hostil que no perdona errores.

Lo que hace que estos "reportajes" sean extraordinarios es la capacidad de Bonvi para subvertir los tropos del género. El autor utiliza el escenario del Oeste no como un fin en sí mismo, sino como un laboratorio para examinar la condición humana. La codicia, el miedo, la estupidez y la ironía del destino son los verdaderos protagonistas de estas páginas. Cada historia funciona como un mecanismo de relojería donde la justicia poética rara vez aparece, siendo sustituida por una realidad mucho más mordaz y, a menudo, hilarante en su crueldad.

Desde el punto de vista visual, "Reportajes del Lejano Oeste" es una lección magistral de narrativa gráfica. El dibujo de Bonvi es inconfundible: un estilo que combina el dinamismo de la caricatura con un nivel de detalle asombroso en la ambientación. Sus personajes poseen una expresividad casi elástica, capaces de transmitir desde la ambición más rastrera hasta el terror más absoluto con apenas unos trazos. El uso del blanco y negro es soberbio, creando atmósferas que oscilan entre la luminosidad cegadora del desierto y las sombras opresivas de los salones y callejones, reforzando ese tono de "crónica" o "documental" que sugiere el título.

Otro aspecto fundamental es el ritmo. Bonvi domina el arte del relato corto, logrando presentar el conflicto, desarrollar la tensión y rematar con un giro final (a menudo agridulce) en apenas unas pocas páginas. No sobra ni una viñeta. La economía narrativa se pone al servicio de un mensaje que, tras la risa inicial, suele dejar un poso de reflexión sobre la violencia y la ambición desmedida.

Para el lector contemporáneo, "Reportajes del Lejano Oeste" sigue resultando sorprendentemente fresco. A diferencia de otros cómics de su época que han envejecido debido a su rigidez formal, la obra de Bonvi mantiene su vigencia gracias a su enfoque iconoclasta. Es una lectura esencial no solo para los amantes del *western*, sino para cualquier aficionado al noveno arte que busque una obra que desafíe las convenciones y que utilice el humor como una herramienta de crítica social de primer orden.

En definitiva, esta obra es un testimonio del genio de un autor que supo ver más allá de las puestas de sol y los duelos al sol para mostrarnos que, en el fondo, el Lejano Oeste no era tan diferente del mundo moderno: un lugar donde el más fuerte sobrevive, el más astuto prospera y el resto simplemente intenta llegar al día siguiente en una pieza. Una pieza imprescindible que condensa la maestría narrativa y el espíritu rebelde de uno

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