Regreso al Futuro

La traslación de la mítica franquicia cinematográfica *Regreso al Futuro* (Back to the Future) al mundo de las viñetas no es una simple adaptación de lo ya visto en pantalla, sino una expansión integral del universo creado por Robert Zemeckis y Bob Gale. Publicada principalmente por la editorial IDW Publishing a partir de 2015, esta serie de cómics cuenta con un valor añadido fundamental: la supervisión y guionización del propio Bob Gale, co-creador y guionista de la trilogía original. Esto garantiza que cada historia respete el canon y mantenga la esencia de los personajes que marcaron a toda una generación.

El cómic se estructura inicialmente bajo el título *Historias nunca contadas y líneas temporales alternas* (Untold Tales and Alternate Timelines). A diferencia de otras licencias que optan por reiniciar la narrativa, esta obra se dedica a rellenar los huecos argumentales que las películas, por limitaciones de tiempo, no pudieron explorar. La premisa fundamental del cómic es responder a las preguntas que los aficionados se han hecho durante décadas: ¿Cómo se conocieron exactamente Marty McFly y el Dr. Emmett Brown? ¿Qué hacía Doc en el Laboratorio Nacional de Los Álamos durante los años 40? ¿Cómo fue la transición de Doc Brown de científico solitario a hombre de familia en el Viejo Oeste tras los eventos de la tercera película?

La narrativa del cómic no sigue una línea puramente cronológica, sino que salta entre diferentes épocas para profundizar en la mitología de la saga. En sus primeros números, la obra funciona como una antología de relatos cortos que exploran momentos clave. Vemos el primer encuentro entre un joven Marty, curioso y algo rebelde, y un Doc Brown ya inmerso en sus experimentos poco convencionales. Esta relación, que en el cine se da por sentada, recibe aquí una base sólida que explica la lealtad y amistad inquebrantable entre ambos.

A medida que la serie avanza, el formato evoluciona de historias cortas a arcos argumentales más extensos y complejos. Uno de los más destacados es *Enigma continuo* (Continuum Conundrum), donde la trama se sitúa después de los eventos de *Regreso al Futuro III*. Aquí, Marty intenta adaptarse a una vida normal en 1985, pero la aparición de una carta de Doc enviada desde el pasado desencadena una nueva aventura que involucra desapariciones temporales y la necesidad de rescatar al científico de una situación que amenaza la estabilidad del tejido espacio-temporal.

El guion de John Barber y Erik Burnham, bajo la mirada de Gale, destaca por su habilidad para manejar las paradojas temporales con la misma mezcla de humor y tensión que caracterizó a los filmes. El cómic se permite explorar conceptos de ciencia ficción más densos, como las consecuencias de las líneas temporales residuales y el impacto psicológico que los viajes en el tiempo tienen sobre sus protagonistas. No se limita a la nostalgia; utiliza los elementos icónicos —el DeLorean, el condensador de fluzo, el tren del tiempo— para construir nuevos conflictos que se sienten orgánicos.

En el apartado artístico, la serie ha contado con diversos dibujantes como Dan Schoening y Marcelo Ferreira. El estilo visual busca un equilibrio delicado: mantener el parecido físico con Michael J. Fox y Christopher Lloyd para facilitar la identificación del lector, pero sin caer en un fotorrealismo rígido que reste dinamismo a la acción. El uso del color y el diseño de las máquinas del tiempo respetan meticulosamente la estética industrial y "ochentera" de la producción original.

Otro aspecto relevante es la expansión de los personajes secundarios. El cómic otorga mayor profundidad a figuras como George y Lorraine McFly, Biff Tannen y, especialmente, a la familia de Doc: Clara Clayton y sus hijos, Julio y Verne. Se explora cómo es la crianza de dos niños a bordo de una locomotora capaz de viajar por los siglos, aportando una perspectiva fresca sobre el legado de los Brown.

En resumen, el cómic de *Regreso al Futuro* es una pieza esencial para entender la totalidad de la historia de Marty y Doc. No funciona como un sustituto de las películas, sino como un compañero de viaje que expande los límites de Hill Valley a través de los siglos. Es una exploración rigurosa de la causalidad, la amistad y la responsabilidad que conlleva alterar el pasado, manteniendo siempre el espíritu de aventura que define a la franquicia. Sin necesidad de recurrir a *reboots* innecesarios, estas viñetas logran que el futuro —y el pasado— sigan siendo lugares fascinantes por descubrir.

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