Red Team, escrita por el veterano Garth Ennis y dibujada por Craig Yeung, es una obra que se aleja de las hipérboles del género de superhéroes para sumergirse en las aguas pantanosas del drama policial procedimental y el thriller moral. Publicada por Dynamite Entertainment, esta serie limitada de siete números disecciona la premisa del vigilante desde una perspectiva pragmática, profesional y profundamente cínica, alejándose de cualquier romanticismo heroico.
La trama se centra en una unidad de élite del Departamento de Policía de Nueva York (NYPD) especializada en narcóticos y crímenes mayores. El equipo está compuesto por cuatro detectives veteranos: Eddie Mabley, Trudy Giroux, Duke Logan y George Garvey. Estos agentes no son novatos ni idealistas; son profesionales altamente capacitados que han pasado años en las calles, acumulando una tasa de arrestos envidiable y enfrentándose a lo peor de la criminalidad urbana. Sin embargo, el núcleo del conflicto surge de una frustración sistémica: la incapacidad del sistema judicial para retener y condenar a los "peces gordos", criminales de alto nivel que, gracias a tecnicismos legales, intimidación de testigos o pura influencia económica, operan con total impunidad.
El punto de inflexión ocurre cuando el equipo decide que el sistema legal es una barrera para la verdadera justicia. Tras un caso particularmente frustrante donde un asesino queda libre, los cuatro miembros de la unidad toman una decisión unánime y trascendental: utilizar sus habilidades, su acceso a información privilegiada y su entrenamiento táctico para eliminar a aquellos criminales que la ley no puede tocar. Así nace el concepto de "Red Team" no como una unidad oficial, sino como un escuadrón de ejecución clandestino dentro del propio cuerpo policial.
Lo que diferencia a *Red Team* de otras historias de "policías que se toman la justicia por su mano" es el enfoque de Ennis en la logística y la psicología del acto. No hay disfraces, no hay frases lapidarias ni una búsqueda de gloria. Los protagonistas operan con la fría eficiencia de un equipo de operaciones especiales. Establecen reglas estrictas para evitar ser detectados y para mantener, al menos en su propia percepción, una brújula moral: solo objetivos de alto nivel, pruebas irrefutables de culpabilidad y cero daños colaterales.
La estructura narrativa es uno de los puntos más fuertes del cómic. La historia se presenta a través de una serie de interrogatorios individuales en una sala de conferencias, meses después de que los eventos principales hayan tenido lugar. Esta técnica de *flashback* genera una tensión constante, ya que el lector sabe desde la primera página que algo salió terriblemente mal, pero no sabe exactamente qué, ni quién ha sobrevivido o quién ha traicionado al grupo. Esta narrativa no lineal permite a Ennis explorar no solo los crímenes cometidos por el equipo, sino también la erosión gradual de su ética y la paranoia que comienza a devorarlos desde dentro.
A nivel visual, el arte de Craig Yeung complementa perfectamente el tono de la historia. Su estilo es limpio, realista y detallado, centrándose en la expresividad de los rostros durante los tensos diálogos y en la precisión táctica durante las secuencias de acción. No hay una estilización excesiva de la violencia; esta se presenta de forma cruda y rápida, subrayando la naturaleza profesional de los asesinatos.
*Red Team* es, en última instancia, un estudio sobre la arrogancia y la pendiente resbaladiza de la moralidad. Ennis plantea preguntas incómodas sobre la justicia y el castigo: ¿Es posible cometer el crimen perfecto cuando eres quien debe investigarlo? ¿Puede un grupo de personas mantener su integridad mientras se convierten en aquello que juraron combatir? El cómic evita las respuestas fáciles y se centra en las consecuencias humanas, legales y psicológicas de cruzar la línea definitiva. Es una lectura esencial para los aficionados al género negro y para quienes buscan una visión desmitificada y adulta del trabajo policial y la corrupción del alma bajo presión.