La adaptación al cómic de "Red Sonja: La Película" (basada en el filme de 1985 dirigido por Richard Fleischer) representa un momento fascinante en la cronología editorial de Marvel Comics. Publicada originalmente como parte de la prestigiosa línea *Marvel Super Special* (número 38) y posteriormente como una serie limitada, esta obra traslada al lenguaje de las viñetas la épica de espada y brujería que intentó capturar la esencia del personaje creado por Roy Thomas y Barry Windsor-Smith, inspirado a su vez en los relatos de Robert E. Howard.
La trama nos sitúa en una era mítica y brutal, donde la supervivencia depende del acero y la voluntad. La historia comienza con una tragedia personal que forja el destino de la protagonista: la joven Sonja ve cómo su vida es destruida por las ambiciones de la despiadada Reina Gedren. Tras sobrevivir a un asalto brutal, Sonja es bendecida por una entidad divina que le otorga una fuerza y una destreza con la espada incomparables, bajo la condición de que nunca se entregue a un hombre a menos que este logre vencerla en un combate justo.
El conflicto central del cómic gira en torno a un artefacto de poder inconmensurable: el Talismán. Este objeto, custodiado por una orden de sacerdotisas, tiene la capacidad de crear mundos o aniquilarlos si cae en las manos equivocadas. La Reina Gedren, en su búsqueda de dominio absoluto, asalta el templo, masacra a sus guardianas y se apodera del artefacto. Sin embargo, el Talismán es inestable; crece en poder y peligro a medida que se expone a la luz, amenazando con desencadenar un cataclismo que borraría la existencia misma.
Sonja, impulsada por una sed de venganza personal y la responsabilidad de recuperar el artefacto, emprende un viaje a través de paisajes desolados y reinos en decadencia. A lo largo de su periplo, la narrativa introduce a personajes secundarios que enriquecen la dinámica del grupo expedicionario. Entre ellos destaca Kalidor, un guerrero de fuerza hercúlea y misterioso linaje que vigila los pasos de Sonja, ofreciendo una ayuda que ella, en su orgullo y determinación, a menudo rechaza. También se unen a la búsqueda el joven y arrogante Príncipe Tarn y su leal sirviente Falkon, quienes aportan un contrapunto de nobleza caída y alivio cómico a la atmósfera sombría de la obra.
Desde el punto de vista técnico, el cómic cuenta con el guion de Louise Simonson, una veterana de la industria que logra condensar el ritmo cinematográfico en la estructura de la página, manteniendo la tensión constante. El dibujo corre a cargo de Mary Wilshire, con tintas de Vince Colletta. El estilo artístico de Wilshire se aleja de la hipermuscularidad típica de otros cómics de bárbaros de la época para ofrecer una Sonja más estilizada pero igualmente letal. La narrativa visual se apoya en composiciones de página que enfatizan la escala de los castillos de Gedren y la ferocidad de los duelos a espada, logrando que la acción sea fluida y fácil de seguir.
El cómic no solo funciona como un complemento promocional de la película, sino que adquiere una identidad propia al permitir una exploración más pausada de los entornos y la mitología interna. A diferencia del metraje cinematográfico, las viñetas permiten al lector detenerse en los detalles de la arquitectura de la Era Hiboria y en la expresividad de una Sonja que lucha no solo contra monstruos y soldados, sino contra el peso de su propio juramento.
En resumen, la adaptación de "Red Sonja: La Película" es un ejercicio de género puro. Es una historia de búsqueda, redención y confrontación contra el mal absoluto, donde el acero es la única ley. Para el lector interesado en la evolución de la "Diablesa con Espada", este cómic es un documento esencial que captura la estética de los años 80 y la traslada al canon de Marvel, ofreciendo una visión autoconclusiva y épica de una de las heroínas más icónicas de la fantasía heroica.