Ravermoon

Ravermoon: El equilibrio entre la sangre, el vapor y el arcano

En el vasto panorama del cómic europeo contemporáneo, pocas obras logran amalgamar con tanta precisión la crudeza de la fantasía oscura con la sofisticación estética del *steampunk* como lo hace *Ravermoon*. Escrita por Sylvain Cordurié e ilustrada con maestría por Léo Pilipovic, esta serie nos sumerge en un universo donde la magia no es un don etéreo y luminoso, sino una fuerza volátil, política y, a menudo, letal. La historia se desarrolla en la imponente ciudad de Rhynn, una metrópolis vertical que sirve como epicentro de un mundo en conflicto, donde las chimeneas industriales compiten con las torres de los hechiceros por el dominio del horizonte.

La trama se centra en la figura de Ravermoon, una mujer cuya reputación como mercenaria y asesina de élite la precede. Ravermoon no es la heroína arquetípica de la alta fantasía; es una superviviente pragmática que se mueve con la misma soltura en los salones de la alta aristocracia que en los callejones más infectos de los bajos fondos. Su vida está intrínsecamente ligada a la de su hermano, Gidre, un mago de inmenso poder pero de frágil estabilidad emocional y física. Esta relación fraternal constituye el núcleo emocional de la obra: mientras Ravermoon actúa como el brazo ejecutor y la protectora física, Gidre representa el vínculo con lo sobrenatural, un poder que ambos necesitan pero que también los marca como parias ante una sociedad que teme y codicia el conocimiento arcano.

El conflicto motor de la narrativa comienza cuando una serie de asesinatos brutales y aparentemente inexplicables empieza a diezmar a los miembros más influyentes de las logias de magos y del Consejo que gobierna Rhynn. Estos crímenes no son simples actos de violencia; están ejecutados con una precisión quirúrgica que sugiere una conspiración de escala global. Ravermoon es contratada para investigar estos sucesos, viéndose arrastrada a una red de intrigas donde las fronteras entre aliados y enemigos se difuminan. La investigación la llevará a descubrir que los cimientos de la ciudad de Rhynn están construidos sobre secretos antiguos y verdades silenciadas que amenazan con resurgir y destruir el precario equilibrio de poder.

Uno de los aspectos más destacados de *Ravermoon* es su construcción de mundo (*world-building*). Rhynn es una ciudad que respira decadencia y ambición. Cordurié diseña una estructura social compleja donde los gremios de comerciantes, las órdenes religiosas y las hermandades de magos luchan por el control de los recursos y de la tecnología. La magia en este mundo tiene un coste y está sujeta a leyes estrictas, lo que añade una capa de realismo sucio a la narrativa. No hay soluciones mágicas fáciles; cada hechizo y cada enfrentamiento tiene consecuencias tangibles en el entorno y en la salud de quienes los ejecutan.

Visualmente, el trabajo de Léo Pilipovic es fundamental para la identidad del cómic. Su estilo detallado captura la opresión de la arquitectura gótica e industrial de Rhynn, llenando cada viñeta de texturas, sombras y una atmósfera cargada de humedad y hollín. El diseño de personajes huye de los clichés, dotando a Ravermoon de una presencia física imponente pero humana, y a los entornos de una profundidad que invita al lector a perderse en los detalles de la maquinaria y los artefactos mágicos. El uso del color refuerza esta sensación de "fantasía urbana oscura", alternando tonos ocres y grises con estallidos de energía mágica que resaltan la peligrosidad de lo sobrenatural.

*Ravermoon* es, en esencia, un *thriller* de investigación envuelto en un manto de fantasía épica. La obra explora temas como la corrupción del poder, el peso del linaje y la lucha por la identidad en un mundo que intenta categorizar y controlar a los individuos. A medida que la trama avanza, el misterio de los asesinatos se convierte en el catalizador de un cambio geopolítico mayor, donde el pasado de la ciudad y el destino de los hermanos protagonistas convergen de manera inevitable. Es una lectura obligatoria para

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