Raise the Dead (Volumen 1): Una disección del apocalipsis zombi
Publicado por Dynamite Entertainment, *Raise the Dead* (Volumen 1) se presenta como una de las propuestas más crudas y viscerales dentro del saturado género de los muertos vivientes. Escrita por la dupla conformada por Leah Moore y John Reppion, y con el arte detallado de Hugo Petrus, esta miniserie de cuatro números logra capturar la esencia del horror clásico, alejándose de las interpretaciones más ligeras o aventureras para centrarse en la desesperación absoluta y la fragilidad de la civilización.
La premisa de este primer volumen nos sitúa en el epicentro de un brote repentino e inexplicable. A diferencia de otras obras que se pierden en prólogos extensos, *Raise the Dead* lanza al lector directamente al caos. La narrativa se estructura en torno a un grupo dispar de supervivientes que, por azares del destino, terminan uniendo fuerzas en un intento desesperado por encontrar un refugio seguro. Sin embargo, el guion de Moore y Reppion evita los tropos del "héroe de acción", optando por personajes que se sienten vulnerables, falibles y, sobre todo, aterrorizados.
El núcleo argumental no solo se centra en la amenaza física que representan los no muertos, sino en el colapso psicológico de los protagonistas. La historia explora cómo los lazos sociales se desintegran en cuestión de horas cuando la infraestructura del mundo moderno desaparece. Los supervivientes deben navegar por un paisaje urbano que ha pasado de ser un entorno familiar a una trampa mortal llena de pasillos estrechos y esquinas ciegas. La tensión es constante, y el cómic utiliza el ritmo narrativo para asfixiar al lector, alternando momentos de silencio sepulcral con explosiones de violencia gráfica.
Uno de los puntos más destacados de este volumen es el tratamiento de los zombis. Aquí no son criaturas lentas y cómicas, sino motores de destrucción implacables. El guion establece reglas claras sobre su comportamiento, enfatizando su naturaleza depredadora. La amenaza se siente omnipresente; no hay un lugar que sea realmente seguro, y cada decisión tomada por el grupo conlleva un peso moral y vital que define el curso de la historia.
En el apartado visual, Hugo Petrus realiza un trabajo excepcional que eleva el tono de la obra. Su estilo es detallado y realista, lo cual es fundamental para un cómic de horror que busca impactar. Petrus no escatima en el uso del gore, pero lo hace de una manera que sirve a la narrativa: cada herida, cada cuerpo en descomposición y cada expresión de horror en los rostros de los vivos refuerza la gravedad de la situación. El diseño de los escenarios, desde hospitales abandonados hasta carreteras bloqueadas por el tráfico, contribuye a una atmósfera opresiva y decadente que es el sello distintivo de la serie.
El color también juega un papel crucial en la ambientación de *Raise the Dead*. Las paletas cromáticas suelen ser sucias y desaturadas, reflejando un mundo que ha perdido su brillo y vitalidad. Esta elección estética complementa perfectamente el guion de Moore y Reppion, creando una experiencia inmersiva que recuerda a las mejores películas de George A. Romero, pero con la libertad visual que solo el medio del cómic puede permitir.
En conclusión, *Raise the Dead Vol. 1* es una obra que respeta las raíces del género zombi mientras ofrece una ejecución técnica impecable. No busca reinventar la rueda, sino perfeccionar la fórmula del horror de supervivencia. Es una lectura obligatoria para quienes buscan una historia donde el peligro es real, los personajes son humanos y el final de la humanidad se siente como una posibilidad inminente y aterradora. Sin recurrir a giros innecesarios, este volumen establece una base sólida para lo que es una crónica descarnada del fin de los tiempos.