La obra 'Quetzalcoatl', escrita e ilustrada por el autor francés Jean-Yves Mitton, es una de las aproximaciones más ambiciosas, crudas y visualmente impactantes que el noveno arte ha realizado sobre el proceso de la conquista de México y el colapso del Imperio Azteca. Publicada originalmente por la editorial Glénat, esta serie se aleja de las visiones románticas o puramente pedagógicas para sumergirse en un relato épico donde la mitología, la ambición humana y el choque violento de dos mundos irreconciliables son los verdaderos protagonistas.
La trama se sitúa a principios del siglo XVI, coincidiendo con el desembarco de las tropas españolas lideradas por Hernán Cortés en las costas de lo que hoy es México. Sin embargo, el guion de Mitton no se limita a una crónica militar. El motor narrativo de la obra es la poderosa profecía del regreso de Quetzalcóatl, la Serpiente Emplumada. Según la tradición mexica, este dios-rey, que había partido hacia el este prometiendo volver, regresaría en un año específico para reclamar su trono. La coincidencia cronológica de la llegada de los hombres de hierro y barba con esta fecha sagrada sume al emperador Moctezuma II en una parálisis de indecisión que marcará el destino de su pueblo.
El cómic utiliza como hilo conductor la figura de Malintzin, conocida históricamente como La Malinche. Mitton la retrata no solo como una intérprete o una figura secundaria, sino como el eje central sobre el que bascula la historia. A través de sus ojos, el lector experimenta la brutalidad de un sistema de castas y sacrificios humanos, así como la astucia y la crueldad de los invasores europeos. Malintzin se convierte en el puente cultural y estratégico, una mujer atrapada entre su resentimiento hacia los opresores aztecas y la incertidumbre que representan los extranjeros.
Desde el punto de vista temático, 'Quetzalcoatl' explora la dualidad de la condición humana. Mitton no establece una dicotomía simple de "buenos contra malos". Por un lado, muestra la sofisticación y la belleza de la civilización mesoamericana, pero no oculta el horror de sus rituales sangrientos y el terrorismo teocrático que ejercían sobre los pueblos vecinos. Por otro lado, retrata a los conquistadores españoles no solo como exploradores, sino como hombres movidos por una codicia ciega, el fanatismo religioso y una superioridad tecnológica que utilizan sin piedad.
El apartado gráfico es uno de los pilares fundamentales de la obra. El estilo de Jean-Yves Mitton es detallado, realista y visceral. Su dibujo captura con precisión la exuberancia de la selva, la arquitectura monumental de Tenochtitlan y la suciedad de los campamentos militares. El autor no escatima en mostrar la violencia explícita de las batallas ni la crudeza de los sacrificios, lo que otorga al cómic un tono adulto y sombrío. La representación de las deidades y las visiones oníricas de los personajes añade una capa de realismo mágico que eleva la narración por encima de la simple ficción histórica.
La estructura de la serie permite un desarrollo pausado de los personajes secundarios, desde los capitanes españoles hasta los sacerdotes aztecas, permitiendo entender las motivaciones políticas y religiosas que precipitaron la caída de uno de los imperios más grandes de la historia. La obra logra transmitir la sensación de fatalidad inminente; el lector, conocedor del desenlace histórico, observa con fascinación cómo los malentendidos culturales y las manipulaciones políticas sellan el fin de una era.
En resumen, 'Quetzalcoatl' es un cómic denso y riguroso en su ambientación que utiliza el lenguaje de la aventura y el drama histórico para reflexionar sobre el poder, la fe y el exterminio. Es una lectura esencial para quienes buscan una narrativa que combine la épica de las grandes crónicas con una sensibilidad moderna y crítica sobre el encuentro entre Europa y América. La obra de Mitton permanece como un referente del cómic histórico europeo, destacando por su capacidad para transformar la historia documentada en una tragedia griega de proporciones continentales.