Primordia

Primordia, publicada por la editorial AfterShock Comics, es una obra que se sitúa en la intersección entre la mitología cosmogónica y la fantasía épica de corte filosófico. Escrita por el veterano Paul Jenkins y con el arte detallado de Vicenç Villagrasa, la serie propone una inmersión en los albores de la existencia, un periodo donde las leyes de la física, la moral y la propia realidad aún no han terminado de fraguarse. La premisa se aleja de los tropos convencionales del género para explorar un concepto más abstracto: el nacimiento del primer relato en un universo que apenas está despertando del caos absoluto.

La historia nos traslada a un mundo primigenio, un entorno hostil y majestuoso a partes iguales, donde la vida lucha por encontrar una forma definitiva. En este escenario conocemos a Arka, la protagonista, quien habita un ecosistema donde la distinción entre lo orgánico, lo divino y lo elemental es casi inexistente. Arka no es una heroína en el sentido tradicional; es más bien un nexo, una entidad que busca comprender su propósito en un momento en que el concepto de "propósito" ni siquiera ha sido inventado. A través de sus ojos, el lector es testigo de la transición de un estado de entropía pura hacia la formación de las primeras estructuras sociales y místicas.

El conflicto central de Primordia no se basa únicamente en enfrentamientos físicos, aunque los hay y son de una escala monumental, sino en la lucha por la definición de la realidad. Existen fuerzas antiguas, entidades que personifican conceptos embrionarios, que se resisten a la llegada del orden. Estas criaturas, representaciones de un pasado informe, ven en la evolución y en la aparición de la consciencia una amenaza a su dominio absoluto. La narrativa de Jenkins se centra en cómo estas fuerzas chocan mientras el mundo intenta establecer sus primeras reglas, creando una tensión constante entre la libertad del caos y la seguridad de la estructura.

Uno de los pilares fundamentales de este cómic es su construcción de mundo o *world-building*. Jenkins no entrega la información de manera masticada; en su lugar, utiliza una prosa densa y evocadora que obliga al lector a reflexionar sobre la naturaleza del mito. Se plantea la idea de que las historias son las que dan forma al universo, y que antes de que existiera la luz o la tierra, existió la necesidad de narrar. Esta capa metafísica eleva la obra por encima de la simple aventura prehistórica, convirtiéndola en un estudio sobre el origen del pensamiento humano y la creación de leyendas.

En el apartado visual, Vicenç Villagrasa realiza un trabajo exhaustivo para dar forma a lo que, por definición, es informe. Su diseño de personajes y entornos huye de lo cotidiano. Los paisajes de Primordia son una mezcla de formaciones geológicas imposibles y flora bioluminiscente que refuerzan la sensación de estar en un tiempo fuera del tiempo. El uso de las sombras y la textura es crucial para transmitir la pesadez de una atmósfera saturada de magia antigua y peligro latente. La narrativa visual complementa el guion de Jenkins al mostrar criaturas que parecen estar en constante metamorfosis, reflejando la inestabilidad de un universo joven.

En resumen, Primordia es una exploración ambiciosa sobre los cimientos de la existencia. Es un cómic que exige atención y que recompensa al lector con una visión única sobre cómo el caos se convirtió en cosmos. A través de la odisea de Arka, la obra examina el precio de la evolución y la inevitable pérdida de la inocencia salvaje que conlleva el nacimiento de la civilización y el lenguaje. Es una pieza indispensable para quienes buscan una narrativa de fantasía que priorice la profundidad temática y la originalidad visual sobre las fórmulas preestablecidas del mercado actual.

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