La obra "Orejitas", creada por el autor Nacho Casanova, representa uno de los ejercicios más depurados y honestos del cómic costumbrista y autobiográfico dentro del panorama de la historieta española contemporánea. En esta recopilación que abarca sus dos primeras entregas, el lector se sumerge en un universo narrativo donde la grandilocuencia es sustituida por la observación minuciosa de lo cotidiano, centrando su foco en las dinámicas de pareja, la introspección personal y las sutiles complejidades de la convivencia.
Desde un punto de vista estructural, "Orejitas 1-2" no se articula como una novela gráfica de progresión lineal convencional, sino como una sucesión de relatos cortos, viñetas y fragmentos de vida que funcionan de manera modular. Cada pieza actúa como una ventana a la intimidad del protagonista —un alter ego del propio Casanova—, permitiendo que el lector reconozca situaciones universales a través de una lente particular. La narrativa se construye sobre la base de anécdotas aparentemente triviales que, bajo el análisis del autor, revelan verdades profundas sobre el afecto, la inseguridad y la búsqueda de la identidad dentro de una relación compartida.
El núcleo temático de la obra es la comunicación, o a menudo la falta de ella. Casanova explora con maestría los silencios, las miradas y los gestos que definen el día a día de dos personas que intentan encajar sus mundos. No hay aquí héroes ni villanos, sino seres humanos navegando por la rutina, lidiando con el paso del tiempo y gestionando las expectativas emocionales. El autor posee una capacidad analítica excepcional para diseccionar momentos de vulnerabilidad sin caer en el sentimentalismo gratuito, manteniendo siempre un tono equilibrado que oscila entre la melancolía reflexiva y un humor sutil, a veces autocrítico.
Gráficamente, "Orejitas" es un testimonio de la eficacia de la síntesis. El estilo de Nacho Casanova se caracteriza por una línea limpia, clara y extremadamente expresiva. Prescinde de artificios visuales o fondos recargados para centrar toda la carga narrativa en la actuación de los personajes. El diseño del protagonista, con sus características orejas que dan título a la obra, funciona como un icono reconocible que facilita la empatía inmediata. El uso del espacio en blanco y la composición de las viñetas están puestos al servicio del ritmo emocional; el autor sabe cuándo dilatar el tiempo en una secuencia de miradas y cuándo acelerar el paso mediante elipsis narrativas inteligentes.
En el volumen 1, se establecen las bases de este lenguaje visual y temático, presentando los conflictos internos y las primeras interacciones que definen el tono de la serie. En el volumen 2, se percibe una maduración tanto en el trazo como en la profundidad de las reflexiones. La obra evoluciona hacia una mayor complejidad psicológica, donde el entorno urbano y los espacios domésticos se convierten en personajes silenciosos que condicionan el estado de ánimo de los protagonistas.
La importancia de "Orejitas 1-2" radica en su capacidad para dignificar lo ordinario. A través de sus páginas, el cómic se convierte en un espejo para el lector, quien inevitablemente se ve reflejado en las dudas, los pequeños triunfos y las derrotas cotidianas que Casanova plasma con una honestidad brutal. Es una lectura esencial para comprender la vertiente más íntima del cómic español, alejándose de la ficción de evasión para proponer un ejercicio de autoconocimiento y observación social.
En resumen, esta obra es un compendio de sensibilidad narrativa y minimalismo gráfico. Nacho Casanova logra que lo personal se vuelva universal, transformando sus vivencias y reflexiones en una crónica generacional sobre el amor, la soledad acompañada y la constante construcción del "yo" frente al "nosotros". Es un cómic que no busca impactar mediante el espectáculo, sino mediante la resonancia emocional y la precisión de su mirada sobre la condición humana.