Olafo el terrible

Olafo el Terrible (título original: *Hägar the Horrible*) es una de las tiras cómicas más influyentes y distribuidas a nivel mundial, creada por el dibujante estadounidense Dik Browne en 1973. La obra se aleja de la épica histórica para centrarse en una sátira costumbrista que utiliza la era vikinga como un espejo de la sociedad moderna. A través de un formato de "gag-a-day" (chiste diario), Browne construyó un universo donde las incursiones de saqueo y la vida doméstica se entrelazan de manera indisoluble.

El protagonista, Olafo, es un jefe vikingo que rompe con el arquetipo del guerrero implacable. Aunque físicamente es imponente —con su característica barba roja, casco de cuernos y túnica de piel—, su personalidad es la de un hombre común, un "cuello azul" del siglo X que ve la guerra y el saqueo simplemente como su trabajo de nueve a cinco. Olafo no lucha por la gloria eterna en el Valhalla, sino para pagar las facturas, mantener a su familia y, si sobra tiempo, disfrutar de un buen barril de cerveza en la taberna local.

El núcleo narrativo de la tira reside en el contraste entre la brutalidad inherente a su profesión y las tribulaciones de su vida familiar en una aldea noruega. Olafo es un líder respetado en el mar, pero en su hogar es una figura frecuentemente desbordada por las exigencias de su esposa, Helga. Ella representa el pilar pragmático de la casa; es una mujer de carácter fuerte que no se deja impresionar por las hazañas bélicas de su marido y que se encarga de que la intendencia doméstica funcione, recordándole a Olafo sus responsabilidades como padre y esposo cada vez que este regresa de un asedio en Inglaterra o Francia.

El elenco de personajes secundarios es fundamental para el equilibrio del humor. Chiripa (Lucky Eddie), el lugarteniente de Olafo, es el contrapunto cómico perfecto: un vikingo ingenuo, propenso a los accidentes y carente de cualquier instinto asesino, que a menudo cuestiona la lógica de las invasiones. Por otro lado, los hijos de Olafo representan el conflicto generacional. Hamlet, el hijo menor, es un niño intelectual y pacífico que prefiere leer libros a aprender el manejo de la espada, lo que supone una constante decepción para su padre. Astrid (Honi), la hija mayor, es una valquiria en formación que lucha por encontrar un equilibrio entre su deseo de ser una guerrera feroz y las presiones sociales de la época.

Visualmente, Dik Browne implementó un estilo de dibujo conocido como "big foot", caracterizado por líneas gruesas, formas redondeadas y una economía de trazos que prioriza la expresividad facial. A pesar de la sencillez aparente, el diseño de producción de la tira es meticuloso en su suciedad; los personajes suelen verse desaliñados, lo que refuerza la idea de que la vida vikinga es dura, incómoda y poco glamurosa. El uso de anacronismos es otra herramienta clave: los personajes enfrentan problemas contemporáneos como el colesterol, los impuestos, las visitas de la suegra o las crisis existenciales, pero enmarcados en un contexto de castillos y drakkares.

La genialidad de *Olafo el Terrible* radica en su capacidad para humanizar la figura del bárbaro. No se trata de una parodia de la historia, sino de una comedia humana sobre la supervivencia y la convivencia. Olafo es un antihéroe entrañable porque sus fracasos son universales. Sus intentos por ser un guerrero temible suelen verse frustrados por su propia pereza, su miedo al médico o su incapacidad para entender los cambios sociales que sus hijos intentan imponer en el hogar.

Tras la jubilación de Dik Browne en 1988, su hijo Chris Browne asumió la continuidad de la tira, manteniendo fielmente el espíritu y la estética original. El cómic ha logrado mantenerse vigente durante décadas gracias a que su humor no depende de la actualidad política, sino de las dinámicas familiares y las debilidades del carácter humano, elementos que resultan tan relevantes hoy como lo eran en el año 900 o en 1973. En definitiva, la obra es un estudio sobre la clase media disfrazado de aventura medieval, donde el mayor desafío del protagonista no es conquistar París, sino sobrevivir a un día normal en su propia casa.

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