Nexus

Nexus, creada en 1981 por el guionista Mike Baron y el dibujante Steve Rude, representa uno de los pilares fundamentales del cómic independiente estadounidense. Esta obra, que amalgama con maestría la ciencia ficción dura, la ópera espacial y el género de superhéroes, se aleja de los tropos convencionales para ofrecer una reflexión profunda sobre la justicia, el poder y la carga moral de la violencia.

La historia se sitúa en el siglo XXV y tiene como protagonista a Horatio Hellpop, quien habita en la luna lunar de Ylum. Horatio no es un héroe por elección, sino por una imposición biológica y psíquica de origen extraterrestre. Recibe sus inmensos poderes —capacidad de vuelo, proyección de ráfagas de energía y una fuerza sobrehumana— de una entidad enigmática conocida como el Merk. Sin embargo, este don conlleva un precio atroz: Horatio es asaltado por pesadillas vívidas y agonizantes que le muestran los crímenes de los peores asesinos de masas y genocidas de la galaxia. La única forma de detener el dolor físico y mental que estas visiones le provocan es localizar a estos criminales y ejecutarlos.

Bajo esta premisa, Nexus se desmarca de la figura del vigilante tradicional. Horatio Hellpop actúa como un verdugo cósmico, un ejecutor que opera bajo una coacción externa. Esta dinámica introduce un dilema ético constante que recorre toda la serie: ¿es posible administrar justicia real cuando el ejecutor es, a su vez, una víctima de un sistema que no comprende del todo? A diferencia de otros personajes con poderes, Nexus no busca la redención ni la gloria; busca, ante todo, el silencio en su propia mente.

El escenario principal, la luna Ylum, funciona como un microcosmos político fascinante. Lo que comienza como el refugio personal de Horatio termina convirtiéndose en un santuario para miles de refugiados que huyen de dictaduras intergalácticas. Esto obliga a la narrativa a expandirse más allá de la acción pura, adentrándose en la gestión de una sociedad, la diplomacia galáctica y las consecuencias de tener a un ser casi omnipotente como protector y, simultáneamente, como juez y parte.

El guion de Mike Baron destaca por su capacidad para construir un universo vasto y poblado de personajes secundarios con una tridimensionalidad inusual. Desde Judah Maccabee, el leal amigo y guerrero, hasta las complejas relaciones familiares de Horatio y los diversos tiranos que pueblan el cosmos, cada elemento está diseñado para cuestionar la moralidad del protagonista. Baron no teme explorar temas como la religión, la corrupción política y el trauma psicológico, manteniendo siempre un ritmo narrativo ágil.

En el apartado visual, el trabajo de Steve Rude es, sencillamente, revolucionario. Rude, apodado "The Dude", logra una síntesis perfecta entre el dinamismo de Jack Kirby y la elegancia clásica de ilustradores como Alex Toth o Andrew Loomis. Su dibujo se caracteriza por una línea limpia, una composición de página impecable y un diseño de personajes que evoca la era dorada de la ciencia ficción, pero con una sensibilidad moderna. La expresividad facial de Horatio Hellpop es crucial para transmitir el tormento interno del personaje, logrando que el lector empatice con un hombre cuya función principal es el asesinato.

Nexus no es solo una serie sobre batallas espaciales; es un estudio sobre la responsabilidad. A medida que la trama avanza, el lector es testigo de cómo el poder absoluto corroe no solo a quienes lo ostentan con maldad, sino también a quienes intentan usarlo para el bien. La serie evita las soluciones fáciles y los finales felices simplistas, optando por una narrativa donde cada acción tiene una consecuencia política o personal a largo plazo.

En resumen, este cómic es una pieza esencial para entender la evolución del medio fuera de las grandes editoriales comerciales. Su enfoque maduro, su construcción de mundo coherente y su excelencia artística lo convierten en una obra que desafía las etiquetas. Nexus es, en última instancia, la crónica de un hombre atrapado entre su humanidad y una función divina que no solicitó, desarrollada en un tapiz galáctico de una riqueza visual y narrativa incomparable.

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