Mytek

En el vasto panteón del cómic británico de los años 60, pocas obras logran capturar la imaginación con la misma fuerza bruta y escala épica que 'Mytek el Poderoso' (*Mytek the Mighty*). Publicada originalmente en las páginas de la mítica revista *Valiant* a partir de 1964, esta obra es un pilar fundamental de la editorial Fleetway (más tarde IPC) y representa una de las cumbres del género de aventuras y ciencia ficción con tintes de "pulp" clásico.

La premisa de la historia nos traslada a una África Central envuelta en el misticismo y el conflicto. El protagonista intelectual de la obra es el profesor Boyce, un científico de nobles intenciones que busca una solución tecnológica para un problema sociopolítico: pacificar a la belicosa tribu de los Akari. Para lograrlo, Boyce diseña y construye una maravilla de la ingeniería moderna: un gorila robótico de proporciones colosales, alimentado por energía solar y controlado desde su interior. Este gigante mecánico, Mytek, es modelado a imagen y semejanza del dios simio que adoran los Akari, con la esperanza de que su presencia actúe como un tótem de autoridad y paz.

Sin embargo, la tragedia y el conflicto motor de la serie surgen de la mano de Gogra, el asistente del profesor Boyce. Gogra es un personaje fascinante y oscuro, un hombre consumido por el resentimiento, la envidia y una ambición desmedida. Al ver el poder destructivo y la magnificencia de Mytek, Gogra decide traicionar a su mentor. Tras un audaz sabotaje, logra hacerse con el control del simio gigante, transformando lo que fue concebido como un instrumento de orden en una imparable arma de destrucción masiva.

A partir de este punto, el cómic se convierte en una trepidante persecución a escala global. El profesor Boyce, junto con su leal equipo, se ve obligado a perseguir a su propia creación a través de continentes, en un intento desesperado por detener a Gogra antes de que el villano logre someter al mundo bajo el peso de las pisadas de Mytek. La narrativa se transforma en un juego del gato y el ratón donde el "gato" es un coloso de metal capaz de arrasar ciudades enteras y resistir el embate de ejércitos modernos.

Visualmente, 'Mytek' es una joya del blanco y negro. El arte, principalmente a cargo de maestros como Eric Bradbury y Bill Lacey, dota a la obra de una atmósfera sombría, casi gótica, que contrasta maravillosamente con la escala de ciencia ficción de la trama. Bradbury, en particular, destaca por su uso de las sombras y su capacidad para transmitir la pesadez y la amenaza constante que representa el robot. Cada viñeta donde Mytek emerge entre la selva o se alza sobre un horizonte urbano está cargada de un sentido de maravilla y terror que prefigura el género de los *kaijus* (monstruos gigantes) antes de que este se popularizara masivamente en Occidente.

El guion de Tom Tully no se queda atrás, ofreciendo un ritmo frenético que mantiene al lector en vilo. A diferencia de otros cómics de la época, 'Mytek' no teme explorar las consecuencias del uso de la tecnología para el mal, presentando a un villano, Gogra, cuya astucia lo convierte en una amenaza constante, siempre un paso por delante de sus perseguidores.

En resumen, 'Mytek el Poderoso' es mucho más que una simple historia de un robot gigante. Es una epopeya sobre la responsabilidad científica, la ambición humana y el choque entre la modernidad tecnológica y las creencias ancestrales. Para cualquier amante del cómic clásico, esta obra es una lectura obligatoria que demuestra por qué la industria británica de las viñetas fue, durante décadas, una de las más creativas y audaces del mundo. Es una invitación a presenciar cómo el ingenio humano puede crear maravillas, pero también cómo esas mismas maravillas pueden convertirse en nuestra peor pesadilla si ca

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