Mundos de Robotech: Misiones Macross representa una de las expansiones literarias más significativas dentro del vasto universo de la franquicia, específicamente centrada en la era que dio origen a todo: La Saga Macross. Publicada originalmente bajo el sello de Academy Comics en la década de los 90, esta serie de historietas se aleja de la simple adaptación de los episodios televisivos para explorar los rincones no narrados de la Primera Guerra Robotech. Su propósito fundamental es rellenar los huecos cronológicos y operativos que la serie animada, por su ritmo narrativo, no pudo abordar en profundidad.
La trama se sitúa en el convulso periodo en el que la Fortaleza Espacial SDF-1 se encuentra en su largo y peligroso viaje de regreso a la Tierra desde los confines del sistema solar, tras el salto hiperespacial accidental que la transportó a la órbita de Plutón. En este contexto, el cómic se estructura como una antología de relatos bélicos y de supervivencia que ponen el foco en las operaciones tácticas del Escuadrón Skull y otras unidades de defensa de la Fuerza Expedicionaria. A diferencia de la narrativa central, que a menudo se ve impulsada por el triángulo amoroso entre Rick Hunter, Lisa Hayes y Lynn Minmay, Misiones Macross prioriza el aspecto militar, técnico y estratégico del conflicto contra la armada Zentraedi.
El guion profundiza en la logística de la guerra espacial y en la presión psicológica a la que se ven sometidos los pilotos de los cazas transformables Veritech. A través de sus páginas, el lector es testigo de misiones de reconocimiento, patrullas de escolta y escaramuzas fronterizas que ocurren en la periferia de los eventos principales conocidos por los fans. Estas historias permiten una caracterización más rica de figuras icónicas como Roy Fokker, cuya leyenda como as de la aviación se cimenta aquí mediante demostraciones de liderazgo y destreza en combate que van más allá de lo visto en pantalla. Asimismo, personajes secundarios y pilotos de apoyo reciben un trasfondo que los humaniza, elevando el peso emocional de las bajas en combate.
Desde el punto de vista visual, la obra destaca por un estilo que busca capturar la complejidad mecánica de la tecnología Robotech. El diseño de los mechas, desde los distintos modos de los VF-1 (Valkyries) hasta los imponentes Destroids de defensa de superficie, se presenta con un nivel de detalle técnico que apela directamente al aficionado al género *mecha*. El dibujo enfatiza la escala masiva de las naves Zentraedi y la claustrofobia de los combates en el vacío del espacio, utilizando un entintado que resalta la naturaleza industrial y militarista de la ambientación.
Otro pilar fundamental de este cómic es la exploración de la vida cotidiana dentro de la ciudad de Macross, construida en el interior de la SDF-1. La obra examina cómo la población civil y el personal militar coexisten en un ecosistema artificial mientras son perseguidos por un enemigo cuya superioridad numérica es abrumadora. Se abordan temas como la escasez de recursos, la adaptación tecnológica y la constante amenaza de infiltración, lo que otorga una capa de realismo social a la fantasía de ciencia ficción.
En resumen, Misiones Macross no es solo un complemento para el seguidor nostálgico, sino una pieza esencial para comprender la magnitud del conflicto Robotech. Al centrarse en las "historias no contadas", el cómic logra expandir el lore de la franquicia sin contradecir el canon establecido, ofreciendo una visión más madura y detallada de la lucha de la humanidad por evitar la extinción. Es una crónica de valentía, ingeniería y sacrificio que consolida la importancia de la SDF-1 no solo como una nave, sino como el último bastión de la civilización terrestre en un universo hostil.