Mortal Kombat – Rayden y Kano

Publicado originalmente en 1995 por la editorial Malibu Comics, bajo su sello "Blood & Thunder", el cómic "Mortal Kombat: Rayden & Kano" es una miniserie de tres números que se sitúa como una de las piezas más intrigantes y atípicas del universo expandido de la franquicia. En una época donde la narrativa de los videojuegos era aún limitada, Malibu Comics se encargó de dotar de trasfondo y personalidad a los luchadores del torneo, y esta serie en particular destaca por emparejar a dos personajes cuyas brújulas morales no podrían estar más alejadas entre sí.

La trama se desarrolla inmediatamente después de los eventos cataclísmicos de la serie principal de Malibu. Tras la explosión de energía provocada por el intento de controlar el "Tao Te Zhan" (un objeto de inmenso poder en esta continuidad), el Dios del Trueno, Rayden, y el mercenario líder del clan Black Dragon, Kano, se ven proyectados fuera de la realidad conocida. Ambos terminan atrapados en una dimensión liminal, un vacío desolado y peligroso que actúa como una prisión fuera del tiempo y el espacio.

El núcleo de la obra no es solo la supervivencia física, sino el choque ideológico y la dinámica de "pareja dispar" llevada al extremo fantástico. Rayden, el protector de la Tierra, se encuentra en un estado de vulnerabilidad inédito. En esta dimensión, sus poderes divinos están fluctuando o severamente limitados, lo que lo obliga a depender de su ingenio y, para su desgracia, de la ayuda de uno de los criminales más viles del Earthrealm. Por otro lado, Kano, fiel a su naturaleza oportunista y traicionera, ve en la debilidad del dios una oportunidad de oro, aunque pronto comprende que sin la guía espiritual y el conocimiento de Rayden, jamás podrá escapar de ese purgatorio.

A lo largo de los tres ejemplares, el guionista Charles Marshall explora la psicología de ambos combatientes. Mientras navegan por paisajes oníricos y enfrentan manifestaciones de sus propios recuerdos y fracasos, el lector es testigo de una tregua armada extremadamente frágil. La narrativa utiliza este entorno hostil para profundizar en el pasado de Kano, mostrando destellos de su ambición desmedida, y en la carga que soporta Rayden como mentor de la humanidad. La tensión es constante: en cada página, el lector se pregunta si Kano apuñalará al dios por la espalda en cuanto recuperen una pizca de ventaja, o si Rayden se verá obligado a comprometer sus principios para asegurar el retorno de ambos a su plano original.

Visualmente, el cómic es un producto puro de su tiempo. Con el arte de Kiki Chansamone, la obra presenta una estética oscura, cargada de sombras y anatomías hiperbolizadas que encajan perfectamente con el tono violento y sombrío de Mortal Kombat en los años 90. Los escenarios de la dimensión desconocida permiten al equipo artístico jugar con composiciones surrealistas que se alejan de los escenarios tradicionales de los juegos, como el Templo de Shaolin o el Outworld, ofreciendo una atmósfera de aislamiento opresivo.

"Mortal Kombat: Rayden & Kano" es fundamental para los coleccionistas porque expande el mito de la "Sangre y el Trueno" sin depender exclusivamente de las peleas de torneo. Aquí, el conflicto es de supervivencia y carácter. La serie logra humanizar a la deidad y, al mismo tiempo, reafirmar la peligrosidad de Kano, no solo como luchador, sino como un estratega capaz de manipular situaciones desesperadas. Sin revelar el desenlace, la historia plantea una pregunta filosófica sobre la necesidad mutua entre el bien y el mal cuando ambos se enfrentan a la aniquilación total en el vacío. Es una lectura esencial para entender cómo Malibu Comics intentó construir un multiverso cohesionado mucho antes de que las líneas temporales alternativas se convirtieran en la norma de la saga de NetherRealm Studios.

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