Publicada originalmente en 1994 por la editorial Malibu Comics, bajo su sello "It's Comics", la miniserie "Mortal Kombat: Goro, Prince of Pain" (conocida en español como *Goro: Príncipe del Dolor*) representa uno de los pilares fundamentales de la expansión narrativa del universo de Mortal Kombat fuera de los salones recreativos. Esta obra, compuesta por tres números, cuenta con el guion de Charles Marshall y el dibujo de Roy Burdine, ofreciendo una perspectiva profunda y sombría sobre uno de los antagonistas más icónicos de la franquicia.
La trama se sitúa inmediatamente después de los eventos del primer torneo de Mortal Kombat. Tras su inesperada y humillante derrota a manos del monje Shaolin Liu Kang, el príncipe Goro, el campeón invicto durante cinco siglos, ha desaparecido sin dejar rastro. Su ausencia genera un vacío de poder y una crisis de honor tanto en el Outworld (Mundo Exterior) como dentro de su propia raza, los Shokan. La historia no se limita a ser un simple complemento del videojuego, sino que construye una mitología propia que explora las consecuencias políticas y psicológicas del fracaso de un semidiós.
El argumento principal sigue los esfuerzos desesperados de Shang Tsung por localizar al príncipe de cuatro brazos antes de que la furia del emperador Shao Kahn caiga sobre él. Sin embargo, el hechicero no es el único interesado en el paradero de Goro. La narrativa entrelaza diversas subtramas donde aparecen personajes clásicos como Kitana, Mileena y Baraka, cada uno con sus propias agendas ocultas que oscilan entre la lealtad al trono y la ambición personal. A medida que la búsqueda avanza, el cómic introduce elementos exclusivos de la continuidad de Malibu, como la presencia de deidades del caos y conflictos interdimensionales que elevan la escala del conflicto más allá de un simple torneo de artes marciales.
Uno de los puntos más destacados de esta obra es el tratamiento del protagonista. Goro deja de ser un simple "jefe final" de fuerza bruta para ser retratado como un personaje complejo, atormentado por la pérdida de su estatus y sumido en una crisis existencial. La narrativa explora el concepto del "dolor" no solo como una sensación física derivada del combate, sino como un estado mental de penitencia y redención. El lector es testigo de la cultura Shokan, sus códigos de honor y la presión que recae sobre los hombros de su príncipe heredero.
Visualmente, el trabajo de Roy Burdine captura a la perfección la estética "extrema" de los cómics de los años 90. El dibujo se caracteriza por una anatomía exagerada, músculos hipertrofiados y una atmósfera cargada de sombras y violencia gráfica, elementos que sintonizan idealmente con la naturaleza brutal del material original. Las coreografías de combate son dinámicas y aprovechan la fisonomía única de Goro para presentar enfrentamientos que serían difíciles de recrear con la tecnología de digitalización de imágenes de la época en los videojuegos.
La edición digital preservada por comunidades como el CRG (Comic Relieve Grupo) y escaneada por usuarios como "kiliam", permite hoy en día acceder a este material que, durante años, fue difícil de conseguir en español. Esta versión recopila la miniserie completa, manteniendo la integridad del color y los diálogos originales que expanden el léxico del Outworld.
En conclusión, *Mortal Kombat: Goro, Príncipe del Dolor* es una pieza esencial para los estudiosos del lore de la saga. Es una obra que se aleja de la estructura lineal de los combates uno contra uno para ofrecer una epopeya de fantasía oscura sobre la caída en desgracia y la búsqueda de identidad. Sin recurrir a giros innecesarios, el cómic logra dotar de humanidad a un monstruo, convirtiendo su exilio en una de las historias más interesantes de la etapa clásica de la franquicia. Es, en esencia, un estudio de personaje envuelto en una atmósfera de guerra mágica y traiciones imperiales.