Miss Fury: La génesis de la heroína moderna
La recopilación integral de *Miss Fury* representa uno de los hitos más significativos en la historia del noveno arte, rescatando la obra cumbre de June Tarpé Mills. Publicada originalmente como una tira dominical a partir de abril de 1941, esta obra no solo introdujo a la primera superheroína creada por una mujer, sino que redefinió los estándares narrativos y visuales de la época, fusionando el género de aventuras con el espionaje y el drama social.
La trama sigue los pasos de Marla Drake, una joven y adinerada socialité de Nueva York cuya vida da un giro inesperado cuando, por una serie de circunstancias fortuitas, decide utilizar una piel de leopardo negro —un objeto ceremonial con supuestas propiedades místicas enviado por su tío desde África— como disfraz para una fiesta de disfraces. Lo que comienza como una excentricidad de la alta sociedad se transforma rápidamente en una identidad secreta cuando Marla se ve obligada a intervenir en un crimen. A partir de ese momento, bajo el nombre de Miss Fury, se convierte en una figura justiciera que opera en las sombras, enfrentándose a amenazas que van desde el crimen organizado hasta complejas redes de espionaje internacional en los albores de la Segunda Guerra Mundial.
A diferencia de otros personajes contemporáneos, Miss Fury no posee superpoderes en el sentido tradicional. Su eficacia reside en su agilidad atlética, su destreza en el combate cuerpo a cuerpo y las garras funcionales de su atuendo. Sin embargo, el verdadero motor de la serie es la sofisticación de sus guiones. Tarpé Mills construyó una narrativa densa y serializada, donde las subtramas se entrelazan durante meses, exigiendo una atención constante del lector. La obra destaca por su realismo psicológico; Marla Drake es un personaje complejo, a menudo atormentada por las responsabilidades de su doble vida y las restricciones sociales impuestas a las mujeres de su clase.
El contexto histórico es fundamental en esta edición completa. Miss Fury se desarrolla en tiempo real durante el conflicto bélico mundial, lo que convierte a la obra en un documento fascinante sobre la propaganda y el sentimiento patriótico de la década de los 40. La protagonista se enfrenta de manera recurrente a agentes del Eje, destacando la figura de la Baronesa Erica von Gunther, una villana nazi con una cicatriz característica que sirve como el contrapunto perfecto a la heroína. La rivalidad entre ambas trasciende el simple enfrentamiento físico, convirtiéndose en un duelo de intelectos y voluntades.
Visualmente, el trabajo de Tarpé Mills es revolucionario. Con una formación previa en la ilustración de moda, Mills dotó a la serie de una elegancia estética sin precedentes. El diseño de vestuario, tanto para Marla Drake como para el resto del elenco, cambia constantemente, reflejando las tendencias de la época con una precisión documental. El dibujo se caracteriza por un uso magistral del claroscuro y una composición de página que aprovecha al máximo el formato de las planchas dominicales a color, permitiendo una narrativa cinematográfica que influyó a generaciones posteriores de artistas.
Esta edición completa no solo organiza cronológicamente las tiras, sino que permite observar la evolución técnica de Mills y la maduración de su narrativa. La obra aborda temas inusuales para el cómic de la Edad de Oro, como la adopción, la independencia económica femenina y los dilemas morales de la guerra, todo ello sin perder el ritmo de una aventura de acción. *Miss Fury* es, en esencia, el eslabón perdido entre el folletín de aventuras clásico y el cómic de superhéroes moderno, consolidando a Marla Drake como un icono de la resistencia y la autonomía femenina en un medio que, hasta entonces, estaba dominado casi exclusivamente por perspectivas masculinas.