Mapache 1-12 edirorial columba ravillco

La serie Mapache, publicada por la emblemática Editorial Columba y recopilada en diversas etapas por sellos como Ravillco, representa uno de los pilares del género de aventuras y *western* dentro de la historieta argentina. Escrita por el prolífico y legendario guionista Robin Wood e ilustrada magistralmente por Carlos Casalla, esta obra se aleja de los tropos convencionales del vaquero heroico para sumergirse en una narrativa de supervivencia, soledad y la cruda relación entre el hombre y la naturaleza salvaje.

Los primeros doce números de la colección establecen las bases fundamentales de la mitología del personaje. La historia se sitúa en la frontera norteamericana del siglo XIX, un territorio hostil donde la ley es un concepto difuso y la supervivencia es un logro diario. El protagonista, cuyo nombre real es Juan, es un joven que, tras una tragedia familiar que lo deja huérfano y desamparado en la inmensidad del desierto y la montaña, debe aprender a subsistir por sus propios medios. Es en este proceso de endurecimiento físico y mental donde nace la leyenda de "Mapache", un apodo derivado de su habilidad para moverse en las sombras, su agilidad casi animal y las marcas de suciedad y fatiga que suelen rodear sus ojos, asemejándolo al prociónido del que toma el nombre.

Desde el punto de vista narrativo, Wood utiliza estos doce números iniciales para explorar la transición de la infancia a la madurez forzada. No estamos ante un héroe que busca justicia por ideales abstractos, sino ante un individuo que reacciona ante un entorno que intenta devorarlo. La estructura de los guiones se caracteriza por una profunda introspección; Mapache es un personaje de pocas palabras, pero de pensamientos densos. El lector lo acompaña en su aprendizaje: desde la caza básica y la búsqueda de refugio hasta el enfrentamiento con forajidos, cuatreros y las diversas tribus nativas que ven en él a un espíritu extraño, ni totalmente blanco ni totalmente salvaje.

El arte de Carlos Casalla es, sin duda, el complemento perfecto para la prosa de Wood. En estas primeras entregas, Casalla demuestra por qué es considerado uno de los mejores dibujantes de caballos y paisajes de la historieta mundial. Su trazo es dinámico y sucio cuando la acción lo requiere, pero extremadamente detallado al retratar la geografía del oeste. La expresividad de Mapache en estos números es clave: sus ojos reflejan una mezcla de desconfianza y una sabiduría prematura que solo se adquiere a través del dolor y la observación constante del entorno natural.

En el arco que comprenden los números 1 al 12, la serie establece una atmósfera de realismo sucio. A diferencia de otras producciones de la época, aquí el hambre se siente, el frío cala en los huesos del lector y las heridas tardan en sanar. La relación de Mapache con su entorno no es de dominio, sino de equilibrio. Él entiende que la naturaleza no es cruel, sino indiferente, y esa lección es el eje central de sus primeras aventuras. A medida que avanza la numeración, el personaje comienza a interactuar más con la "civilización", actuando a menudo como un observador externo que pone de manifiesto las hipocresías y la violencia gratuita de los asentamientos humanos en comparación con la violencia lógica del mundo animal.

La edición de Ravillco permite apreciar la evolución del estilo visual y narrativo, manteniendo la esencia de las publicaciones originales de las revistas *El Tony* o *Intervalo*. Estos doce números son esenciales para comprender la psicología de un protagonista que se convertiría en un icono de la editorial. Mapache no busca el oro ni la gloria; su arco argumental inicial es una búsqueda de identidad en un mundo que le arrebató todo. Es una obra que define el "Western Psicológico" dentro del noveno arte, consolidando la dupla Wood-Casalla como una de las más influyentes en la historia del cómic en español. La lectura de este bloque inicial es indispensable para cualquier estudioso del género, ofreciendo una visión descarnada y poética de la frontera americana.

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