Luna de Plata sobre Providence (*Lune d'argent sur Providence*), escrita e ilustrada por el autor francés Éric Hérenguel, es una de las obras más sofisticadas y atmosféricas del cómic europeo contemporáneo. Publicada originalmente en dos volúmenes a mediados de la década de los 2000, la obra se sitúa en una intersección genérica poco transitada con tal maestría: el *western* crepuscular y el horror gótico de raíces folclóricas.
La historia nos traslada al año 1880, a la pequeña y aislada comunidad de Providence. Aunque el entorno evoca la iconografía clásica de la frontera estadounidense, Hérenguel imbuye al relato de una sensibilidad distinta, más cercana al misterio de cámara y al terror sobrenatural que al cine de John Ford. La trama se pone en marcha tras el hallazgo de un cadáver horriblemente mutilado en las afueras del pueblo. La víctima, una mujer, presenta heridas que desafían cualquier explicación lógica o balística, sugiriendo la presencia de una fuerza depredadora que no pertenece al orden natural conocido por los colonos.
El eje central de la narrativa es el sheriff James Highwater. Highwater no es el típico héroe de acción del oeste; es un hombre pragmático, cansado y profundamente racional que se ve obligado a enfrentarse a una amenaza que escapa a su comprensión. Su investigación actúa como el motor de la historia, llevándolo a interactuar con una galería de personajes secundarios que reflejan las tensiones internas de la comunidad: desde el fanatismo religioso y los prejuicios raciales hasta los secretos enterrados bajo la fachada de respetabilidad de los ciudadanos más prominentes.
El conflicto principal de la obra reside en la lucha entre la modernidad racionalista, representada por la ley y el orden de Highwater, y un mal ancestral que parece haber despertado con el ciclo lunar. Hérenguel utiliza el mito de la licantropía no como un simple recurso de acción, sino como una metáfora de la bestialidad humana y de los instintos reprimidos que afloran cuando la civilización se ve cercada por la naturaleza salvaje y lo desconocido.
Visualmente, *Luna de Plata sobre Providence* es un ejercicio de virtuosismo técnico. Hérenguel abandona el estilo más caricaturesco de sus obras anteriores para abrazar un realismo detallado y sucio. El uso del color es fundamental para la narrativa: los tonos ocres, marrones y grises dominan las escenas diurnas, transmitiendo una sensación de estancamiento y melancolía. Sin embargo, es en las secuencias nocturnas donde la obra alcanza su cénit. La "luna de plata" del título baña los paisajes con una luz espectral que transforma el entorno en un escenario de pesadilla, donde las sombras cobran vida y la violencia estalla con una crudeza visual impactante pero nunca gratuita.
La estructura del cómic está diseñada para generar una tensión creciente. El autor dosifica la información con precisión, permitiendo que el lector comparta la confusión y el temor del sheriff. No hay soluciones fáciles ni héroes inmaculados; Providence es un lugar donde el pasado pesa tanto como el presente, y donde la redención parece un objetivo inalcanzable.
En resumen, *Luna de Plata sobre Providence* es una obra que trasciende las convenciones del género. Es un estudio sobre el miedo, la soledad y la pérdida de la inocencia en un mundo que está dejando atrás el mito para entrar en la era de la razón, solo para descubrir que los monstruos no desaparecen con el progreso, sino que simplemente cambian de forma. Para el lector de cómics, representa una pieza imprescindible por su capacidad de fusionar una narrativa de suspense impecable con un apartado gráfico que captura la esencia más oscura del folklore americano.