*Los piratas de Barataria* (título original: *Les Pirates de Barataria*) es una de las obras más sólidas y rigurosas dentro del género de la aventura marítima en el cómic europeo contemporáneo. Guionizada por Marc Bourgne y dibujada por Franck Bonnet, esta serie se aleja de los tropos fantásticos de la piratería clásica para sumergirse en una reconstrucción histórica meticulosa de los inicios del siglo XIX en el Golfo de México.
La trama se sitúa en torno al año 1810, en una Luisiana que acaba de ser vendida por Francia a los Estados Unidos. En este escenario de transición política y social, emerge la figura de los hermanos Jean y Pierre Laffite, personajes históricos reales que dirigían un auténtico imperio del contrabando y la guerra de corso desde la bahía de Barataria, un laberinto de pantanos y manglares al sur de Nueva Orleans. Sin embargo, el motor narrativo de la obra no recae exclusivamente en los Laffite, sino en un personaje de ficción: Artemis Delambre.
Artemis es una joven de fuerte carácter y pasado misterioso que llega a Nueva Orleans huyendo de su propia historia en Europa. Su búsqueda de identidad y de sus raíces la lleva a cruzarse con la organización de los Laffite. A través de sus ojos, el lector descubre el funcionamiento de Barataria, que no era una simple guarida de ladrones, sino una micro-sociedad organizada con sus propias leyes, astilleros y mercados, operando bajo una ambigua legalidad como corsarios al servicio de naciones en conflicto con España.
El guion de Marc Bourgne destaca por su capacidad para entrelazar la pequeña historia personal de Artemis con la gran Historia. La serie abarca un periodo convulso marcado por la Guerra de 1812 entre Estados Unidos y Gran Bretaña. Los piratas de Barataria se ven atrapados en un juego de espionaje y lealtades cambiantes, donde el gobernador de Luisiana, William Claiborne, intenta erradicarlos mientras las potencias europeas y la joven nación estadounidense intentan atraerlos a su bando debido a su inigualable conocimiento de las costas y su potencia de fuego naval.
Desde el punto de vista artístico, el trabajo de Franck Bonnet es excepcional y fundamental para la inmersión del lector. Bonnet es un apasionado de la arquitectura naval, y eso se traduce en una representación técnica impecable de los bergantines, goletas y fragatas de la época. Cada cabo, vela y maniobra está dibujado con una precisión documental que deleitará a los aficionados a la náutica. Los escenarios, desde los salones aristocráticos de Nueva Orleans hasta los asfixiantes pantanos del bayou, están recreados con un realismo que evita cualquier tipo de caricatura.
La narrativa huye de los maniqueísmos. Jean Laffite no es presentado como un héroe romántico ni como un villano despiadado, sino como un estratega pragmático, un hombre de negocios que sabe navegar tanto en el mar como en los despachos políticos. Artemis, por su parte, evoluciona de ser una fugitiva a convertirse en una mujer de acción que debe aprender a sobrevivir en un mundo dominado por hombres, sin perder su autonomía ni su objetivo personal.
El ritmo de la obra es pausado pero constante, permitiendo que las intrigas políticas se desarrollen a la par que las secuencias de acción marítima. No es un cómic de abordajes constantes y tesoros enterrados; es una crónica sobre la libertad, la ambición y la supervivencia en una frontera salvaje donde las fronteras de los países aún se estaban dibujando con sangre y pólvora.
En resumen, *Los piratas de Barataria* es una propuesta imprescindible para los amantes de la *bande dessinée* histórica. Logra el equilibrio perfecto entre el rigor documental y el entretenimiento de aventuras, ofreciendo una visión cruda y fascinante de un rincón del mundo donde la piratería fue, por un breve periodo de tiempo, la pieza clave en el destino de un continente. La obra invita a reflexionar sobre la figura del pirata no como un proscrito, sino como un actor político necesario en los huecos que deja el poder establecido