Los Pasajeros del Viento (*Les Passagers du vent*), creada por el autor francés François Bourgeon, no es solo una serie de historietas, sino un hito fundacional del cómic histórico moderno y una de las obras más influyentes de la *bande dessinée* franco-belga. Publicada originalmente a partir de 1979, esta saga redefinió el género de aventuras marítimas al alejarse de los tópicos románticos para abrazar un realismo crudo, una documentación exhaustiva y una profundidad psicológica inédita en el medio hasta ese momento.
La trama del primer ciclo (compuesto por cinco álbumes) se sitúa a finales del siglo XVIII, aproximadamente en 1780, en un mundo marcado por las guerras coloniales, la navegación a vela y, de manera central, el comercio transatlántico de esclavos. La historia comienza a bordo de un navío de la Marina Real francesa, donde conocemos a Isabeau de Marnaye, conocida como Isa. Ella es una joven de noble cuna que, debido a una serie de intrigas familiares y traiciones que la despojan de su identidad, se ve obligada a huir y ocultarse. Isa no es la heroína convencional de la época; es una mujer culta, cínica, resiliente y con una determinación feroz por sobrevivir en un mundo dominado por hombres y jerarquías inamovibles.
Acompañada por Hoel, un marinero bretón con quien entabla una relación compleja, Isa emprende un viaje que la llevará desde las costas de Francia hasta los pontones de prisioneros en Inglaterra, para luego descender hacia las costas de África occidental y, finalmente, cruzar el Atlántico hacia las Antillas. Este trayecto no es solo geográfico, sino un descenso a los abismos de la condición humana.
El eje central de la obra es la denuncia del "comercio de ébano". Bourgeon aborda la trata de esclavos con una honestidad brutal. A través de los ojos de Isa, el lector es testigo de la logística del horror: desde la llegada a los fuertes comerciales en la costa de Dahomey (actual Benín), donde los jefes locales intercambian prisioneros por mercancías europeas, hasta el hacinamiento inhumano en las bodegas de los barcos negreros. La obra evita el maniqueísmo simple, mostrando las contradicciones de una sociedad ilustrada que, mientras discutía sobre la libertad en los salones de París, cimentaba su economía en la explotación sistemática de seres humanos.
Desde el punto de vista técnico, el trabajo de François Bourgeon es superlativo. El autor es famoso por su obsesión con el detalle histórico. Cada cabo de los navíos, cada uniforme militar, la arquitectura de los fuertes africanos y la vegetación del Caribe están dibujados con una precisión quirúrgica basada en años de investigación. Bourgeon no solo dibuja barcos; construye maquetas previas para entender la volumetría y la iluminación de las cubiertas, lo que otorga a las viñetas una tridimensionalidad y una veracidad asombrosas.
El estilo visual combina la tradición de la "línea clara" con un uso del color y la textura que dota de vida a los rostros y los paisajes. Los personajes de Bourgeon son expresivos y humanos, alejados de los cánones de belleza idealizada. Sus rostros reflejan el cansancio, el miedo y la suciedad de la vida en el mar. Además, el autor utiliza el lenguaje de forma magistral, empleando jergas marineras y dialectos que refuerzan la inmersión en la época.
En resumen, *Los Pasajeros del Viento* es una epopeya que utiliza la aventura como vehículo para realizar una disección sociopolítica del siglo XVIII. Es la historia de una mujer que busca su libertad en un siglo que se la niega a casi todos, ambientada en un escenario donde el viento no solo mueve las velas de los barcos, sino que arrastra consigo las vidas de miles de personas destinadas al olvido. Es una lectura esencial para comprender la madurez del cómic como arte capaz de abordar la historia con rigor, sensibilidad y una fuerza narrativa