Los Fuegos de Askell

Los Fuegos de Askell (*Les Feux d'Askell*) es una de las obras más vibrantes y visualmente impactantes de la historieta franco-belga de los años noventa. Guionizada por Christophe Arleston y dibujada por Jean-Louis Mourier, esta serie se inscribe dentro del género de la fantasía heroica, pero lo hace con una personalidad propia que mezcla la aventura marítima, el humor picaresco y un erotismo lúdico que se convirtió en su seña de identidad. La obra, aunque inconclusa, permanece como un referente del catálogo de la editorial Soleil y un testimonio del talento de un equipo creativo que más tarde alcanzaría el éxito masivo con *Trolls de Troy*.

La historia nos sitúa en el mundo de Askell, un universo compuesto casi en su totalidad por un vasto océano salpicado de archipiélagos. En este entorno, la navegación no es solo un medio de transporte, sino la base de la civilización. La trama sigue las peripecias de un grupo heterogéneo de personajes que viajan a bordo del *Kandjar*, un barco mercante que sirve de escenario principal para sus andanzas. El trío protagonista está diseñado bajo una dinámica de contrastes perfecta: Kanyar, una mercenaria de fuerza hercúlea y temperamento volcánico; Dao X’ian, un poeta cínico, refinado y algo manipulador; y Tykko, un joven e ingenuo aprendiz que esconde un vínculo misterioso con el fenómeno que da nombre a la serie.

El motor narrativo de la obra gira en torno a los "Fuegos de Askell". En este mundo, los fuegos son una suerte de energía mística y material que emana de las profundidades marinas o de ciertos artefactos antiguos. Estos fuegos poseen propiedades extraordinarias, capaces de otorgar poder, transformar la materia o servir como combustible para tecnologías arcaicas. La búsqueda de estos recursos, así como los secretos que rodean su origen, impulsa a los protagonistas a través de diversas islas, cada una con su propia ecología, cultura y peligros.

Uno de los pilares fundamentales de *Los Fuegos de Askell* es su construcción de mundo (*worldbuilding*). Arleston, un maestro en la creación de ecosistemas fantásticos, dota a Askell de una fauna y flora exuberantes. No se limita a los tropos habituales del género; aquí encontramos ciudades flotantes, monstruos marinos colosales y sociedades con jerarquías complejas basadas en el comercio y la supervivencia en el mar. El tono de la narración es ligero y aventurero, huyendo de la solemnidad de la alta fantasía para abrazar un estilo más cercano a la picaresca, donde la supervivencia y el beneficio económico suelen motivar a los héroes tanto como el honor.

El apartado gráfico de Jean-Louis Mourier es, sencillamente, prodigioso. Su dibujo se caracteriza por un nivel de detalle obsesivo y una capacidad asombrosa para dotar de volumen y textura a cada viñeta. Mourier destaca especialmente en el diseño de personajes, otorgándoles una expresividad casi teatral, y en la representación de la anatomía, tanto humana como monstruosa. El erotismo de la obra, aunque explícito en ocasiones, se integra de forma orgánica en el dibujo de Mourier, quien utiliza la sensualidad como una herramienta narrativa más para subrayar la vitalidad y el hedonismo del mundo de Askell. El color, vibrante y saturado, refuerza la sensación de estar ante un mundo vivo, húmedo y peligroso.

A lo largo de sus tres álbumes publicados (*L'Onguent de l'Aube*, *L'Alternative de l'Ermite* y *La Corail de Sang*), la serie establece un arco argumental que mezcla la intriga política con la exploración pura. Los protagonistas se ven envueltos en conspiraciones que involucran a poderosos mercaderes y entidades antiguas, mientras intentan desentrañar el pasado de Tykko. La química entre los personajes es el pegamento que mantiene el interés: las pullas constantes entre el intelectual Dao X’ian y la pragmática Kanyar aportan un contrapunto cómico necesario a las escenas de acción trepidante.

En resumen, *Los Fuegos de Askell* es una obra imprescindible para los amantes del cómic europeo de aventuras. Es una serie que celebra la imaginación desbordante y el virtuosismo técnico. A pesar de que la historia quedó interrumpida, los volúmenes existentes ofrecen una experiencia de lectura rica, inmersiva y estéticamente deslumbrante, consolidando a Askell como uno de los escenarios más fascinantes de la fantasía moderna en viñetas. Es un viaje por mares desconocidos donde el peligro acecha bajo las olas y la maravilla se encuentra en cada nuevo puerto.

Deja un comentario