Los Ficheros Dresden: Bajo la ciudad (título original: *Down Town*) representa una de las incursiones más sólidas y dinámicas del universo literario de Jim Butcher en el formato del noveno arte. Esta novela gráfica, que cuenta con un guion coescrito por el propio Butcher y Mark Powers, se aleja de las adaptaciones directas de los libros para ofrecer una historia original que se integra perfectamente en el canon de la serie. Situada cronológicamente entre las novelas *White Night* y *Small Favor*, la obra expande la mitología de Chicago desde una perspectiva visual que aprovecha las sombras y la arquitectura oculta de la ciudad.
La trama arranca con un Harry Dresden que ya no es solo el mago de alquiler que sobrevive a duras penas, sino un Guardián del Consejo Blanco con responsabilidades crecientes. La historia comienza con el descubrimiento de un cadáver horriblemente mutilado en una tienda de antigüedades. Lo que a primera vista parece un robo que salió mal, pronto revela matices sobrenaturales aterradores: la víctima no fue asesinada por medios convencionales, sino que su cuerpo muestra signos de haber sido atacado por una sustancia corrosiva y una fuerza física que desafía las leyes de la biología humana.
Harry no emprende esta investigación en solitario. Un pilar fundamental de este volumen es la presencia de Molly Carpenter, su aprendiz. La narrativa explora la compleja dinámica de mentor y alumna, mostrando a una Molly que lucha por controlar sus crecientes habilidades mientras Harry intenta protegerla de las realidades más crudas del mundo oculto. Esta relación añade una capa emocional que equilibra la acción constante. La investigación los lleva a cruzar caminos con "Gentleman" Johnny Marcone, el barón del crimen de Chicago y poseedor del título de Barón bajo las Leyes de Unseelie. Dado que el crimen ocurrió en territorio de Marcone, se establece una tregua tensa y una colaboración forzada que es característica de la serie: la necesidad de Harry de aliarse con un mal menor para detener una amenaza mayor.
El título, *Bajo la ciudad*, es una referencia literal y metafórica. La búsqueda del responsable traslada la acción al "Chicago de abajo", un laberinto de túneles, alcantarillas y cimientos olvidados que existen bajo el asfalto de la metrópolis moderna. En este entorno claustrofóbico, Dresden y Molly descubren que se enfrentan a una criatura de lodo y magia negra, un ser que parece ser una manifestación de rencores antiguos y poder descontrolado. El misterio se complica al descubrir que el origen de esta amenaza no es un accidente, sino el resultado de una manipulación mágica deliberada que pone en riesgo el equilibrio de poder en la ciudad.
Visualmente, el cómic destaca por el arte de Carlos Gomez (cuya labor es a menudo asociada a las ediciones supervisadas por equipos creativos donde figura el nombre de SHernandez en labores de rotulación o coordinación técnica en ciertas ediciones en español). El dibujo captura con precisión la atmósfera *noir* contemporánea que define a la saga. El diseño de los personajes respeta las descripciones literarias, pero les otorga una expresividad que refuerza el ritmo cinematográfico de la obra. Las escenas de acción son fluidas y aprovechan el uso de la magia de Harry —fuego, viento y escudos de fuerza— para crear composiciones visualmente impactantes que contrastan con la oscuridad de los escenarios subterráneos.
En resumen, *Los Ficheros Dresden: Bajo la ciudad* es un procedimental sobrenatural que condensa los mejores