Los escudos de Marte (*Les Boucliers de Mars*), escrita e ilustrada por el maestro del realismo histórico Gilles Chaillet, es una de las obras más ambiciosas y meticulosas del cómic europeo contemporáneo dentro del género del "peplum". La trama se sitúa en el apogeo del Imperio Romano, específicamente durante el reinado del emperador Trajano, a principios del siglo II d.C., un periodo marcado por la máxima expansión territorial de Roma y una efervescencia política y religiosa sin precedentes.
La premisa central de la obra gira en torno a una de las tradiciones más sagradas y antiguas de la Urbe: los *Ancilia* o los doce escudos sagrados de Marte. Según la leyenda fundacional, el primer escudo cayó del cielo como un regalo del dios de la guerra al rey Numa Pompilio, con la promesa de que, mientras el escudo permaneciera en Roma, la ciudad sería la dueña del mundo. Para proteger el original, se fabricaron once réplicas idénticas, custodiadas por la hermandad de los sacerdotes Salios. El conflicto estalla cuando uno de estos escudos desaparece misteriosamente del templo, un evento que es interpretado como un presagio de la caída inminente del Imperio y el fin del favor divino.
El protagonista de esta epopeya es Chares, un joven griego de gran talento, arquitecto y hábil auriga, que se ve envuelto involuntariamente en las altas esferas del poder romano. Chares no es el típico héroe de acción; su valor reside en su intelecto, su capacidad técnica y su posición como observador privilegiado de una sociedad que se debate entre la gloria militar y la decadencia moral. A través de sus ojos, el lector recorre desde los bajos fondos de la Subura hasta los palacios imperiales, presenciando las tensiones entre el Senado, la Guardia Pretoriana y la figura del propio Trajano.
La narrativa se divide en dos frentes geográficos y temáticos que se entrelazan con maestría. Por un lado, la intriga política en el corazón de Roma, donde la desaparición del escudo es utilizada por facciones opositoras para desestabilizar el gobierno. Por otro lado, la gran campaña militar en Oriente. Trajano, obsesionado con emular las conquistas de Alejandro Magno, prepara una ofensiva masiva contra el Imperio Parto, el eterno rival de Roma. Chares es enviado a la frontera oriental, donde su conocimiento arquitectónico será vital para la construcción de máquinas de asedio y la logística de una guerra que se desarrolla en desiertos implacables y ciudades fortificadas como Antioquía.
El rigor histórico es el pilar fundamental de la obra. Gilles Chaillet, quien fuera colaborador estrecho de Jacques Martin (creador de *Alix*), vuelca en estas páginas décadas de estudio sobre la antigüedad clásica. La reconstrucción visual de la Roma de Trajano es asombrosa: los foros, las termas, el Circo Máximo y los campamentos legionarios están dibujados con una precisión técnica que roza lo arqueológico. No se trata solo de estética; el autor utiliza el entorno para explicar el funcionamiento de la sociedad romana, sus ritos religiosos, su jerarquía militar y la complejidad de su sistema legal.
A diferencia de otros cómics de temática romana que recurren a la fantasía o al anacronismo, *Los escudos de Marte* mantiene un tono sobrio y realista. La búsqueda del escudo robado funciona como el motor de una trama de espionaje y suspense que explora cómo la superstición y la fe podían determinar el destino de legiones enteras. La obra plantea una reflexión sobre el peso del destino y la fragilidad de los imperios, incluso cuando parecen invencibles.
En resumen, esta obra es un fresco histórico detallado que combina la intriga palaciega con la épica de las campañas fronterizas. Es una lectura esencial para quienes buscan una inmersión profunda en la Roma antigua, alejada de los clichés de Hollywood y centrada en la complejidad de una civilización que, en su búsqueda de la inmortalidad, se enfrentaba constantemente a sus propios demonios internos y a la inmensidad de un mundo que aún no terminaba de conquistar.