Los escorpiones del desierto

Los escorpiones del desierto (*Les Scorpions du Désert*) es una de las obras cumbres de la historieta europea, creada por el maestro veneciano Hugo Pratt en 1969. Aunque a menudo queda a la sombra de su creación más famosa, *Corto Maltés*, esta serie representa la madurez absoluta de Pratt como narrador y cronista de la condición humana en contextos bélicos. La obra se aleja del romanticismo aventurero de los mares para adentrarse en la aridez física y moral del frente africano durante la Segunda Guerra Mundial.

La trama se sitúa cronológicamente entre 1940 y 1942, localizándose en el vasto escenario del desierto de Libia, Egipto, Etiopía y Yibuti. El eje central de la narrativa es el Long Range Desert Group (LRDG), una unidad real del ejército británico especializada en misiones de reconocimiento y sabotaje tras las líneas enemigas. Estos soldados, apodados "los escorpiones", operaban en pequeños comandos, utilizando vehículos ligeros armados para cruzar mares de arena que ambos bandos consideraban intransitables.

El protagonista absoluto es el teniente Koïnsky, un oficial polaco integrado en las fuerzas británicas. Koïnsky es, en muchos aspectos, el reverso tenebroso y pragmático de Corto Maltés. Mientras que el marino era un romántico en busca de tesoros y libertad, Koïnsky es un profesional de la guerra, un hombre desencantado, culto y cínico que sobrevive en un conflicto que parece haber perdido su sentido ideológico en mitad de la nada. A través de sus ojos, el lector no asiste a grandes batallas épicas, sino a escaramuzas aisladas, encuentros fortuitos y la constante lucha contra la sed y el agotamiento.

Uno de los pilares fundamentales del cómic es su coralidad y su tratamiento de la alteridad. Pratt, fiel a su estilo, huye de los maniqueísmos habituales del género bélico. En las páginas de *Los escorpiones del desierto*, los enemigos —italianos, alemanes o fuerzas coloniales— son retratados con la misma complejidad psicológica que los aliados. La guerra se presenta como un tablero de ajedrez donde las lealtades son fluidas y donde el respeto mutuo entre combatientes a menudo supera las órdenes de los estados mayores. Aparecen personajes memorables como el guerrillero danakil Cush (quien ya apareciera en *Las Etiópicas* de Corto Maltés), oficiales italianos nostálgicos de la ópera y espías de diversas nacionalidades, creando un tapiz multicultural que es marca de la casa del autor.

Visualmente, la obra muestra la evolución de Pratt hacia la síntesis extrema. El dibujo es una lección de economía de medios: el uso del blanco del papel para representar la luz cegadora del desierto y el calor asfixiante es magistral. Pratt utiliza manchas de tinta negra precisas para definir uniformes, armamento y vehículos con un rigor histórico documental, pero permite que los fondos se diluyan en horizontes infinitos, reforzando la sensación de aislamiento y vacío. El ritmo narrativo es pausado, casi cinematográfico, alternando largos silencios contemplativos con estallidos de violencia seca y rápida.

La serie original consta de cinco episodios principales escritos y dibujados por Pratt: *Los escorpiones del desierto*, *Piccolo fante*, *Vanghe a sinistra*, *Dry Martini Parlor* y *Brise de mer*. Tras la muerte del autor, la serie fue continuada por otros artistas, pero el núcleo esencial reside en estas entregas donde Pratt volcó su propia experiencia y fascinación por el desierto y la historia militar.

En conclusión, *Los escorpiones del desierto* no es solo un cómic de guerra; es un tratado sobre la soledad, la supervivencia y la absurda belleza de la estrategia militar en un entorno hostil. Es una lectura imprescindible para entender la evolución de la narrativa gráfica contemporánea, donde el rigor histórico se funde con una poesía melancólica y un dibujo que roza la abstracción sin perder nunca su fuerza comunicativa. Una obra donde el desierto no es solo un escenario, sino un personaje vivo que dicta sus propias leyes por encima de los imperios en conflicto.

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