Los Angeles de Acero

Los Ángeles de Acero (originalmente *Les Anges d’Acier*) representa una de las cumbres de la colaboración creativa entre dos de los nombres más ilustres de la historieta española con proyección internacional: el guionista Víctor Mora y el dibujante Víctor de la Fuente. Publicada originalmente a finales de la década de los 70 en la prestigiosa revista francesa *Pilote*, esta obra se erige como un referente del cómic de aventuras de corte clásico, imbuido de una madurez narrativa y visual que trasciende el género de la aviación.

La trama se sitúa en la convulsa década de 1930, un periodo de entreguerras marcado por la inestabilidad política, el auge de los totalitarismos y una atmósfera de romanticismo decadente. Los protagonistas son dos pilotos de fortuna, Chuck e Ivan, cuyas personalidades y orígenes ofrecen un contraste dinámico que motoriza la narrativa. Chuck es el arquetipo del aventurero estadounidense, pragmático y audaz, mientras que Ivan es un exiliado ruso, un hombre culto y melancólico que arrastra el peso de un pasado perdido. Juntos operan como mercenarios del aire, aceptando encargos que los llevan a sobrevolar escenarios geopolíticos de alta tensión, desde los Balcanes hasta el norte de África y Asia Central.

A diferencia de otros cómics de aviación contemporáneos que se centraban exclusivamente en el tecnicismo de los combates aéreos, *Los Ángeles de Acero* utiliza los aviones —magníficamente recreados— como vehículos para explorar la condición humana y los conflictos sociales de la época. Víctor Mora, conocido por su compromiso ideológico y su capacidad para dotar de profundidad humanista a sus guiones, construye relatos donde la aventura es el envoltorio de una crítica sutil a la tiranía, la explotación y la pérdida de la libertad. Los protagonistas no son héroes inmaculados; son supervivientes que intentan mantener su integridad ética en un mundo que se encamina irremediablemente hacia el desastre de la Segunda Guerra Mundial.

El apartado gráfico de Víctor de la Fuente es, sencillamente, magistral. Considerado uno de los mejores dibujantes de la historia del medio, De la Fuente despliega en esta obra todo su virtuosismo técnico. Su dominio de la anatomía humana y el movimiento dota a los personajes de una expresividad y una vitalidad extraordinarias. Sin embargo, es en la ambientación y en la representación de la maquinaria donde el autor alcanza niveles de excelencia. Los aviones, desde los biplanos obsoletos hasta los modernos cazas de la época, están dibujados con una precisión documental que no sacrifica en ningún momento la fluidez narrativa. El uso de las sombras, el rayado manual y la composición de las viñetas crean una atmósfera densa, casi cinematográfica, que sumerge al lector en el polvo de las pistas de aterrizaje improvisadas y el humo de las tabernas de puerto.

La estructura de las historias suele ser autoconclusiva, pero existe un hilo conductor definido por la evolución de la amistad entre Chuck e Ivan y su creciente desilusión ante el panorama internacional. Los guiones de Mora evitan el maniqueísmo; los enemigos suelen ser figuras complejas, y las victorias de los protagonistas a menudo dejan un sabor agridulce. La serie destaca por su equilibrio entre la acción trepidante —persecuciones aéreas, huidas desesperadas y duelos de ingenio— y los momentos de pausa reflexiva, donde los diálogos revelan las inquietudes existenciales de los personajes.

En resumen, *Los Ángeles de Acero* es mucho más que un cómic de aviones. Es un fresco histórico y humano dibujado con una maestría técnica insuperable. La obra captura la esencia de una era en la que el cielo todavía era un espacio de libertad, aunque las sombras de la guerra empezaran a oscurecer el horizonte. Para el lector contemporáneo, representa una oportunidad de disfrutar de la narrativa en su estado más puro, fruto de la unión de un guionista en la plenitud de su capacidad fabuladora y un dibujante cuyo trazo sigue siendo una lección de arte secuencial. Es una pieza imprescindible para entender la evolución del cómic europeo de aventuras y el legado de los autores españoles en el mercado franco-belga.

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