Los Abrafaxe y Robin Hood: Una incursión en la Inglaterra medieval
La saga de "Los Abrafaxe y Robin Hood" constituye uno de los arcos narrativos más celebrados de *Mosaik*, la revista de cómics con mayor trayectoria en Alemania y un referente indiscutible de la narrativa gráfica europea. En esta aventura, el trío protagonista —compuesto por Abrax, Brabax y Califax— se traslada a la Inglaterra de finales del siglo XII, un periodo marcado por la inestabilidad política, las cruzadas y la consolidación de leyendas populares. La obra no solo funciona como un relato de aventuras, sino como una inmersión detallada en la estructura social y el folclore británico, manteniendo el rigor histórico que caracteriza a la serie.
El punto de partida sitúa a los Abrafaxe en un reino sumido en el caos tras la ausencia del rey Ricardo Corazón de León, quien se encuentra cautivo en Europa tras su regreso de las Cruzadas. En su lugar, el príncipe Juan sin Tierra intenta consolidar su poder mediante una administración opresiva, apoyada por figuras de dudosa moralidad como el Sheriff de Nottingham. Es en este contexto de injusticia tributaria y persecución donde los protagonistas cruzan sus caminos con el forajido más famoso de la historia: Robin Hood.
La dinámica del cómic se apoya en la personalidad diferenciada de los tres protagonistas, cuyas habilidades se vuelven esenciales para la resistencia en el bosque de Sherwood. Abrax, el espíritu audaz y guerrero del grupo, encuentra una afinidad inmediata con la causa de los proscritos, involucrándose en las escaramuzas y el entrenamiento de los hombres de Robin. Su valentía sirve como motor para las secuencias de acción, que están coreografiadas con un dinamismo que respeta la estética clásica del género de "capa y espada".
Por su parte, Brabax, el intelectual y estratega, asume un rol fundamental al analizar la compleja situación política de la época. A través de su mirada, el lector comprende las tensiones entre la nobleza sajona y normanda, así como las implicaciones económicas de las políticas del príncipe Juan. Brabax actúa como el nexo entre la acción física y la resolución de conflictos mediante el ingenio, aportando una capa de profundidad que eleva el cómic por encima de la simple aventura juvenil.
Califax, el personaje más hedonista y emocional, aporta el contrapunto humano y cómico. Su obsesión por la gastronomía y su búsqueda constante de una cocina bien provista lo llevan a situaciones imprevistas que, a menudo, resultan determinantes para el avance de la trama. Sin embargo, más allá del alivio cómico, Califax encarna la empatía hacia el pueblo llano, aquellos campesinos que sufren las consecuencias directas de la tiranía y que ven en Robin Hood una esperanza de justicia.
El encuentro con los "Merry Men" (los hombres alegres) está tratado con un respeto absoluto a la tradición literaria, pero con el giro fresco que aportan los Abrafaxe. Personajes icónicos como Little John, el fraile Tuck y Lady Marian son presentados con matices que los alejan del arquetipo plano. La relación entre Robin y Marian, en particular, se maneja con una elegancia que complementa la trama principal sin desviar la atención del conflicto central: la lucha por la restitución de la justicia en el condado de Nottingham.
Visualmente, el cómic destaca por su detallismo arquitectónico y de vestuario. Las fortalezas de piedra, las aldeas de paja y la espesura del bosque de Sherwood están representadas con una precisión que transporta al lector al medievo. El uso del color refuerza la atmósfera,