Las Aventuras de Mampato (frecuentemente referida por su trío protagónico como Mampato, Ogú y Rena) representa la piedra angular de la narrativa gráfica chilena y uno de los hitos más significativos del cómic en español. Creada originalmente por Eduardo Armstrong en 1968, fue el genio de Themo Lobos quien definió su estética, su ritmo narrativo y la profundidad de sus personajes, convirtiéndola en una obra de culto que trasciende generaciones.
La premisa se centra en Mampato, un niño inquieto y de gran inteligencia que, tras salvar a un alienígena llamado Xse, recibe como recompensa un «cinto espacio-temporal». Este dispositivo le permite viajar a cualquier época del pasado o del futuro, así como a cualquier punto del universo. A partir de este motor narrativo, la obra se despliega como una enciclopedia de la aventura humana, donde el rigor histórico se entrelaza con la fantasía más desbordante.
El núcleo del cómic reside en la dinámica de su trío protagonista. Mampato encarna el ideal del héroe racional: es valiente, curioso y posee un sentido de la justicia inquebrantable. No es un superhéroe en el sentido tradicional; su mayor arma es su ingenio y su conocimiento. A él se une Ogú, un cavernícola de la Edad de Piedra (específicamente de la tribu de los Gola-Gola) que Mampato conoce en uno de sus primeros viajes. Ogú aporta la fuerza física, la lealtad absoluta y un alivio cómico basado en su glotonería y su lenguaje onomatopéyico, pero también una sabiduría instintiva que a menudo salva al grupo. Finalmente, el trío se completa con Rena, una niña mutante del siglo XL con poderes telepáticos. Rena introduce una dimensión de ciencia ficción y sensibilidad emocional, rompiendo el esquema del «club de hombres» y aportando una perspectiva futurista y ética sobre el destino de la humanidad.
Estructuralmente, las aventuras suelen dividirse en arcos extensos que llevan a los personajes a escenarios tan diversos como el Antiguo Egipto, la Grecia de los mitos, la Isla de Pascua precolombina, el Lejano Oeste o mundos distópicos en el futuro remoto. El guion de Themo Lobos destaca por su capacidad para educar sin ser didáctico; el lector absorbe datos históricos, geográficos y científicos de manera orgánica mientras sigue una trama de suspense y acción.
Visualmente, el cómic es un prodigio del estilo de la «línea clara» con una identidad propia muy marcada. El dibujo de Lobos es dinámico y expresivo, con un diseño de personajes caricaturesco que contrasta magistralmente con fondos detallados y una ambientación histórica rigurosa. La narrativa visual es fluida, utilizando el formato de página clásico de la revista *Mampato*, donde el color juega un papel fundamental para diferenciar las atmósferas de las distintas épocas visitadas.
Otro aspecto fundamental es el tratamiento de los conflictos. A diferencia de otros cómics de la época, *Mampato* no teme abordar temas complejos como el racismo, la tiranía, la ecología o la decadencia de las civilizaciones. Los villanos suelen ser representaciones de la ambición humana o la ignorancia, y la resolución de los problemas rara vez se limita al uso de la fuerza bruta, priorizando siempre el diálogo y la astucia.
En resumen, *Las Aventuras de Ogú, Mampato y Rena* es mucho más que un cómic infantil; es una epopeya sobre la amistad y el descubrimiento. Su importancia radica en haber construido un universo cohesionado donde la aventura sirve como vehículo para explorar la condición humana a través del tiempo. Es una obra imprescindible para entender la evolución del noveno arte en Latinoamérica, manteniendo una frescura narrativa que permite que, décadas después de su publicación original, siga siendo una lectura vibrante y profundamente humanista.