El crossover entre Lady Death y Shi, publicado originalmente a mediados de los años 90, representa uno de los hitos más significativos de la era del cómic independiente estadounidense. Este encuentro no fue simplemente una estrategia comercial para unir a dos de las heroínas más populares de la época, sino una colisión deliberada de dos cosmogonías radicalmente opuestas: el horror gótico y la fantasía oscura de Chaos! Comics frente al realismo histórico, el honor y el misticismo oriental de Crusade Comics.
La narrativa se sitúa en un punto donde las fronteras entre las dimensiones se vuelven porosas. Lady Death, la soberana de las Tierras Intermedias (The Underworld), es una entidad de poder inconmensurable, una mujer que renunció a su humanidad para dominar el reino de los muertos. Por otro lado, Ana Ishikawa, conocida como Shi, es una guerrera sohei moderna, impulsada por un estricto código de honor samurái y una búsqueda de redención personal en el mundo mortal. El conflicto se desencadena cuando una fuerza externa, que amenaza el equilibrio de ambos mundos, provoca que Shi sea transportada fuera de su realidad urbana y violenta hacia los paisajes oníricos y pesadillescos que Lady Death reclama como suyos.
El guion profundiza en el choque cultural y espiritual. Para Shi, la existencia de Lady Death es una aberración que desafía sus creencias budistas y su comprensión del ciclo de la vida y la muerte. Para Lady Death, la intrusión de una mortal armada con katanas y un sentido del deber anacrónico es, inicialmente, una curiosidad insignificante que pronto se convierte en una molestia táctica. La trama evita el cliché del enfrentamiento gratuito para centrarse en cómo estas dos mujeres, ambas forjadas por la tragedia y la pérdida de sus familias, encuentran un terreno común a través del combate y la supervivencia.
Uno de los pilares de este cómic es el contraste visual y temático. Mientras que las historias de Lady Death suelen estar imbuidas de una estética de heavy metal, nigromancia y arquitectura imposible, las crónicas de Shi se fundamentan en la precisión marcial y la filosofía del Bushido. El crossover logra amalgamar estos estilos, obligando a Shi a enfrentarse a horrores sobrenaturales que no puede derrotar solo con técnica física, y forzando a Lady Death a reconocer una forma de fortaleza que no emana de la magia oscura, sino de la disciplina interna y la pureza de propósito.
El desarrollo de la historia, a menudo subtitulada como "The Way of the Witch" (El camino de la bruja), explora la naturaleza del sacrificio. A medida que avanzan por los niveles del Infierno, la dinámica entre ambas evoluciona de la desconfianza mutua a una alianza de necesidad. No se trata solo de una batalla contra demonios o entidades malignas, sino de un viaje introspectivo. Ana Ishikawa debe confrontar sus propios demonios internos en un entorno donde estos pueden manifestarse físicamente, mientras que Lady Death se ve reflejada en la determinación inquebrantable de una mujer que, a diferencia de ella, aún se aferra a su alma.
En el aspecto técnico, el cómic destaca por su atención al detalle en las coreografías de lucha y el diseño de personajes. La paleta de colores juega un papel crucial, alternando entre los tonos fríos y mortuorios del reino de Lady Death y los rojos vibrantes que simbolizan la pasión y la herencia de Shi. La obra funciona como una cápsula del tiempo de una industria que buscaba redefinir a los personajes femeninos, alejándolos de roles secundarios para convertirlos en arquitectos de sus propios destinos épicos.
En conclusión, el encuentro entre Lady Death y Shi es una pieza fundamental para entender el auge del cómic independiente de finales del siglo XX. Es una historia de respeto ganado a través del acero, que logra equilibrar la acción frenética con una exploración genuina de lo que significa ser una guerrera en mundos donde la esperanza es el recurso más escaso. Sin recurrir a giros argumentales innecesarios, el cómic se mantiene fiel a la esencia de ambas protagonistas, entregando una narrativa autoconclusiva que satisface tanto a los seguidores del género fantástico