La Guardia Movil

En el vasto panorama del cómic español contemporáneo, pocas obras logran capturar la esencia de una época con la crudeza, el rigor histórico y el pulso narrativo de "La Guardia Móvil". Escrita por el guionista y crítico Koldo Azpitarte y dibujada por el talentoso Vicente Cifuentes, esta obra se erige como un pilar fundamental del *thriller* histórico y el género negro dentro de nuestras fronteras, ofreciendo una mirada desmitificadora y profundamente humana sobre una de las instituciones más icónicas y complejas de España: la Guardia Civil.

La historia nos traslada a la España de principios del siglo XX, concretamente a los convulsos años 20. Es un periodo definido por la inestabilidad política, el auge del pistolerismo en las calles de Barcelona, las tensiones sociales derivadas de la desigualdad y la sombra alargada y sangrienta de la Guerra del Rif en el norte de África. En este escenario de "pólvora y barro", la trama se centra en la creación y despliegue de una unidad especial: la Guardia Móvil. Este cuerpo, concebido como una fuerza de choque de élite, tiene la misión de intervenir en los focos de mayor conflicto del país, allí donde el orden público se ha desintegrado y la ley parece un concepto lejano.

El protagonista de este relato es el sargento Arzadun, un veterano curtido en mil batallas cuya brújula moral se ve constantemente puesta a prueba. Arzadun no es el típico héroe de mandíbula cuadrada y convicciones inamovibles; es un hombre cansado, consciente de las sombras que proyecta el uniforme que viste y de las ambigüedades éticas de las órdenes que recibe. A través de sus ojos, el lector se adentra en una red de conspiraciones que escalan desde los callejones más lúgubres hasta los despachos donde se decide el destino de la nación.

Lo que hace que "La Guardia Móvil" destaque por encima de otras propuestas del género es su capacidad para equilibrar la acción trepidante con una reflexión profunda sobre el deber, la lealtad y la corrupción. Azpitarte huye de los maniqueísmos fáciles. No presenta a la Benemérita como un cuerpo infalible ni como una herramienta puramente opresora, sino como un conjunto de hombres atrapados en una maquinaria estatal que a menudo los devora. La narrativa se siente auténtica porque respeta la complejidad de su tiempo, mostrando las contradicciones de una España que intentaba modernizarse mientras arrastraba las cadenas de su pasado.

En el apartado visual, Vicente Cifuentes realiza un trabajo magistral. Su estilo, que combina un realismo detallado con un uso dramático de las sombras, es perfecto para la atmósfera de *noir* histórico que requiere la obra. La documentación es impecable: desde los uniformes y el armamento de la época hasta la arquitectura de las ciudades y los paisajes rurales, cada viñeta respira verosimilitud. Cifuentes logra que el lector sienta el frío de las noches en el monte y el polvo de los caminos, utilizando una narrativa cinematográfica que dota a las escenas de acción de un dinamismo espectacular, sin perder nunca la claridad narrativa.

La estructura de la obra está diseñada para atrapar al lector desde la primera página. Lo que comienza como una misión de escolta o una investigación rutinaria, pronto se ramifica en una trama de espionaje y traición donde nadie es quien dice ser. La tensión es constante, alimentada por diálogos afilados y un ritmo que no concede tregua. Sin embargo, el cómic también sabe encontrar momentos de pausa para desarrollar la psicología de sus personajes secundarios, creando un tapiz humano rico y variado.

En conclusión, "La Guardia Móvil" es una lectura obligatoria para cualquier amante del noveno arte que busque algo más que entretenimiento superficial. Es una obra que invita a la reflexión sobre nuestra propia historia, envuelta en un envoltorio de ficción criminal de primer nivel. Es, en definitiva, un retrato descarnado de una España en llamas, donde el honor es un lujo caro y la supervivencia es la única ley que impera. Una pieza clave que demuestra que el cómic histórico español tiene la madurez y la calidad necesarias para mirar de tú a tú a las grandes producciones internacionales.

Deja un comentario