KEVIN – Robin Wood & Ernesto García Seijas

Kevin, la obra gestada por la dupla creativa compuesta por el guionista paraguayo Robin Wood y el dibujante argentino Ernesto García Seijas, representa uno de los hitos más sofisticados de la era dorada de la historieta argentina, específicamente dentro del catálogo de la mítica Editorial Columba. Publicada originalmente en las páginas de la revista *Intervalo* a finales de la década de 1970, la serie se aleja de la épica guerrera de otras creaciones de Wood para adentrarse en un relato de aprendizaje, aventuras y una profunda carga humanista.

La trama se sitúa cronológicamente en la segunda mitad del siglo XIX y tiene como punto de partida los bajos fondos de un Londres victoriano, sombrío y desigual. El protagonista, Kevin, es un niño huérfano que sobrevive en las calles gracias a su ingenio y a una nobleza innata que lo distingue del entorno hostil que lo rodea. Sin embargo, la narrativa no se estanca en el drama de la pobreza urbana; el guion de Wood impulsa rápidamente al personaje hacia una odisea global. Tras un encuentro fortuito que cambia su destino, Kevin se embarca en un viaje que lo llevará a recorrer diversos continentes, desde las travesías marítimas por el Atlántico hasta los exóticos y peligrosos paisajes de África y Oriente.

El núcleo argumental de la obra es el crecimiento. A diferencia de otros héroes de acción estáticos, Kevin evoluciona física y psicológicamente ante los ojos del lector. La serie es, en esencia, una novela de formación (*bildungsroman*) en formato de historieta. Acompañado a menudo por figuras mentoras —siendo el Capitán O’Hara una de las más recurrentes y significativas—, el joven protagonista debe navegar un mundo donde la lealtad, la traición, el honor y la codicia se entrelazan constantemente. Wood utiliza la curiosidad y la rectitud moral de Kevin como un prisma para observar las injusticias del colonialismo y las complejidades de la naturaleza humana, manteniendo siempre un ritmo narrativo ágil pero reflexivo.

En el apartado visual, el trabajo de Ernesto García Seijas es fundamental para elevar la obra a la categoría de clásico. Seijas, reconocido por su estilo realista y su capacidad para dotar de una expresividad única a los rostros, logra que el paso del tiempo en el protagonista sea orgánico y creíble. Su dibujo se caracteriza por un trazo limpio, un uso magistral de las sombras y una atención meticulosa al detalle histórico, tanto en la vestimenta como en la arquitectura y los paisajes. La capacidad del artista para plasmar la belleza, tanto en los personajes femeninos como en los escenarios naturales, otorga a *Kevin* una estética elegante que contrasta con la dureza de muchas de las situaciones narradas.

La colaboración entre Wood y Seijas en esta obra es simbiótica. Mientras Wood aporta diálogos punzantes y una estructura episódica que mantiene el interés a largo plazo, Seijas traduce esa sensibilidad en puestas en escena cinematográficas. La serie evita los maniqueísmos simples; los antagonistas suelen tener motivaciones complejas y los aliados de Kevin poseen sus propias sombras y debilidades. Esta profundidad psicológica permite que la obra trascienda el género de aventuras tradicional para convertirse en un estudio sobre la integridad personal en un mundo que intenta corromperla.

*Kevin* no es solo la historia de un huérfano que busca su lugar en el mundo, sino una crónica de la pérdida de la inocencia y la adquisición de la sabiduría a través de la experiencia directa. La obra destaca por su equilibrio: posee la acción necesaria para cautivar al lector ávido de peripecias, pero también la pausa necesaria para el desarrollo de personajes y la introspección. Es, en definitiva, una pieza imprescindible para entender la madurez que alcanzó la historieta sudamericana, consolidando a sus autores como maestros indiscutibles del noveno arte en español. Su legado reside en haber creado un héroe vulnerable pero resiliente, cuya mayor aventura no es conquistar territorios, sino forjar su propio carácter.

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