Kelly Ojo Mágico – Mundicomics

Dentro del vasto y fascinante ecosistema del noveno arte, existen joyas que, aunque nacieron en tierras británicas, encontraron un hogar espiritual y un culto ferviente en el mercado hispanohablante. Una de estas piezas fundamentales es, sin duda, "Kelly Ojo Mágico" (*Kelly’s Eye*), una obra que llegó a España de la mano de la mítica Editorial Vértice bajo su sello Mundicomics. Para cualquier coleccionista o entusiasta de la narrativa gráfica clásica, hablar de Tim Kelly es invocar una era de aventuras desenfrenadas, misterio ancestral y un dibujo que definió una época.

La premisa de la serie nos introduce a Tim Kelly, un hombre cuya vida cambia radicalmente tras un encuentro fortuito en las profundidades de la selva sudamericana. Mientras explora las ruinas de un antiguo templo maya, Kelly rescata a un ermitaño que, en agradecimiento, le entrega un artefacto de poder incalculable: el Ojo de Zoltec. Este amuleto, una gema tallada con forma de ojo, otorga a su portador el don de la invulnerabilidad absoluta. Mientras Tim sostenga o lleve consigo la joya, ninguna bala, explosión, caída o arma blanca puede causarle el más mínimo rasguño.

Sin embargo, lo que hace que "Kelly Ojo Mágico" destaque por encima de otros relatos de superhéroes convencionales es su enfoque en la aventura pulp y el suspense. A diferencia de los héroes de mallas coloridas de las editoriales estadounidenses, Tim Kelly es un hombre de acción con un código moral sólido pero humano. Su "superpoder" no reside en su fisiología, sino en un objeto externo. Esto genera una tensión constante en cada página: el peligro no es que Kelly muera por un ataque directo, sino la posibilidad aterradora de perder el contacto físico con el amuleto en el momento más inoportuno. Esta vulnerabilidad latente es el motor que impulsa el dramatismo de sus historias.

La edición de Mundicomics permitió a los lectores españoles sumergirse en una narrativa de ritmo vertiginoso. Las tramas, escritas originalmente por guionistas de la talla de Tom Tully, llevan a Kelly a recorrer el mundo enfrentándose a amenazas que oscilan entre lo criminal y lo fantástico. Desde dictadores megalómanos y científicos locos hasta criaturas que parecen extraídas de las peores pesadillas de la criptozoología, el espectro de enemigos es tan variado como fascinante. La serie logra equilibrar con maestría el realismo sucio de las historias de espionaje con el asombro de lo sobrenatural.

Mención aparte merece el apartado visual, que es, posiblemente, el mayor reclamo de esta obra. El arte corre a cargo de maestros como el argentino Francisco Solano López, mundialmente reconocido por su trabajo en *El Eternauta*. Solano López aporta un realismo sombrío, un uso magistral de las sombras y una expresividad en los rostros que dota a la obra de una atmósfera única. Su trazo detallado convierte cada viñeta en una lección de narrativa visual, logrando que la acción se sienta cinética y que los entornos —ya sean selvas asfixiantes o laboratorios futuristas— cobren vida propia.

En el contexto de la línea Mundicomics, "Kelly Ojo Mágico" representó una alternativa sofisticada y oscura. Mientras otros títulos se centraban en la épica de los grandes grupos, las aventuras de Tim Kelly se sentían más personales y peligrosas. La edición de Vértice, con su característico formato y su traducción de época, imbuyó al cómic de un aura de nostalgia que hoy lo convierte en un objeto de deseo para los bibliófilos.

En resumen, "Kelly Ojo Mágico" es mucho más que la historia de un hombre invulnerable. Es un viaje a través de la imaginación desbordante de la escuela británica de los años 60 y 70, una exploración de la responsabilidad que conlleva un poder que no te pertenece, y un testimonio del talento artístico de Solano López. Leer estas páginas hoy es redescubrir un clásico que no ha perdido ni un ápice de su capacidad para maravillar. Es una invitación a la aventura pura, donde el destino del mundo a menudo depende de un pequeño objeto brillante y de la voluntad inquebrantable de un hombre que se niega a rendirse. Para el lector contemporáneo, es una oportunidad de oro para entender las raíces de la narrativa de aventuras moderna y disfrutar de un cómic que, al igual que su protagonista bajo el influjo del Ojo de Zoltec, parece ser inmune al paso del tiempo.

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