Jim Henson’s Labyrinth Tales (2016)

Publicado en 2016 por el sello Archaia (una división de BOOM! Studios), *Jim Henson's Labyrinth Tales* es una pieza fundamental para entender la expansión literaria y visual del universo creado originalmente por Jim Henson en 1986. A diferencia de otras novelas gráficas o secuelas directas que intentan continuar la historia de Sarah Williams o profundizar en el pasado de Jareth, el Rey de los Goblins, este volumen se presenta como una antología de relatos cortos centrada exclusivamente en los habitantes secundarios y las criaturas que pueblan el Laberinto.

La obra es fruto del talento integral de Cory Godbey, quien asume tanto el guion como el dibujo y el color. Godbey, conocido por su estilo evocador y su capacidad para capturar la esencia de los cuentos de hadas clásicos, logra en este cómic una transición perfecta entre la estética cinematográfica de las marionetas de Brian Froud y el lenguaje secuencial del noveno arte. El libro se estructura como una colección de fábulas breves, diseñadas para ser leídas de forma independiente, pero que en conjunto ofrecen una visión panorámica y enriquecedora de la geografía emocional del Laberinto.

El enfoque narrativo de *Labyrinth Tales* se aleja de la épica de la búsqueda del trono para centrarse en momentos cotidianos, humorísticos y, a menudo, conmovedores. Los protagonistas absolutos son personajes tan queridos como Ludo, el gentil gigante; Sir Didymus, el valiente caballero zorro; Hoggle, el gruñón pero leal enano; y los caóticos Fireys. A través de sus páginas, el lector acompaña a Ludo en situaciones que resaltan su inocencia y su inmensa capacidad de asombro, o sigue las peripecias de Sir Didymus y su fiel montura Ambrosius en misiones que, aunque pequeñas en escala, están cargadas de honor y valentía quijotesca.

Visualmente, el cómic es una exhibición de técnica y sensibilidad. Godbey utiliza una paleta de colores suaves y texturas que recuerdan a la acuarela y al lápiz de color, lo que otorga a la obra un aire de libro de cuentos antiguo. Este estilo no solo rinde homenaje a la dirección artística de la película original, sino que también suaviza los aspectos más oscuros del Laberinto para hacerlo accesible a una nueva generación de lectores, sin perder por ello el detalle minucioso en el diseño de las criaturas. Cada viñeta está cargada de elementos atmosféricos: musgo, piedras parlantes, pasadizos imposibles y la flora extraña que define este mundo fantástico.

Uno de los mayores aciertos de esta obra es su capacidad para capturar la "lógica del Laberinto". Las historias no siempre siguen una estructura lineal o racional, reflejando ese entorno donde nada es lo que parece y donde las reglas cambian a cada paso. Sin embargo, bajo esa capa de surrealismo, subyacen temas universales como la amistad, la perseverancia y la importancia de la perspectiva. El cómic no necesita de grandes conflictos bélicos ni de giros argumentales complejos para mantener el interés; su fuerza reside en la caracterización y en la atmósfera.

En términos de formato, *Jim Henson's Labyrinth Tales* se aleja del cómic de grapa tradicional para presentarse en una edición de tapa dura que refuerza su identidad como objeto de colección y libro de arte. Es una obra que prescinde de diálogos excesivos, permitiendo que la narrativa visual de Godbey guíe al lector a través de las emociones de los personajes. Es, en esencia, un tributo al espíritu de Jim Henson: una celebración de la imaginación desbordante y de la humanidad que reside incluso en las criaturas más extrañas.

Para el coleccionista y el seguidor de la mitología de *Labyrinth*, este volumen es indispensable porque rellena los huecos del mapa con historias que se sienten orgánicas y respetuosas con el material original. Para el lector casual o el público infantil, funciona como una puerta de entrada amable y visualmente deslumbrante a uno de los mundos de fantasía más icónicos del siglo XX. Sin recurrir a la nostalgia fácil, Godbey logra que el lector sienta que nunca abandonó los muros de la Ciudad de los Goblins.

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