Irredeemable

Irredeemable, escrita por el veterano Mark Waid e ilustrada principalmente por Peter Krause, es una de las obras más influyentes y perturbadoras de la narrativa de superhéroes del siglo XXI. Publicada originalmente por BOOM! Studios entre 2009 y 2012, la serie se aleja de las convenciones del género para explorar una premisa tan aterradora como fascinante: ¿qué sucede cuando el ser más poderoso y bondadoso del planeta decide dejar de ser un héroe para convertirse en el mayor villano de la historia?

La trama se centra en El Plutoniano, un análogo de Superman que durante años fue el símbolo máximo de esperanza, justicia y altruismo para la humanidad. Sin embargo, al inicio de la historia, ese paradigma se ha roto por completo. El Plutoniano ha cruzado una línea irreversible, masacrando a millones de personas y destruyendo ciudades enteras con la misma eficiencia con la que antes las protegía. El cómic no comienza con el origen del héroe, sino con el estallido de su psicopatía y las consecuencias inmediatas de su caída en desgracia.

El núcleo narrativo se divide en dos frentes paralelos. Por un lado, seguimos el rastro de destrucción del Plutoniano, cuya omnipotencia lo convierte en una fuerza de la naturaleza imparable. A diferencia de otros relatos de "superhéroes malvados", Waid no presenta al protagonista como alguien que simplemente se vuelve "malo" por un evento traumático aislado, sino como el resultado de una erosión psicológica lenta y dolorosa. La obra profundiza en la carga insoportable de la perfección, el resentimiento acumulado ante la ingratitud humana y la fragilidad de una psique que nunca estuvo preparada para la divinidad.

Por otro lado, la historia sigue a El Paradigma, el antiguo grupo de aliados y compañeros del Plutoniano. Estos héroes, ahora diezmados y aterrorizados, se ven obligados a operar desde la clandestinidad, intentando desesperadamente encontrar una forma de detener a un hombre que conoce todos sus secretos y que posee un poder que eclipsa al de todos ellos juntos. La dinámica del grupo es tensa y desesperada; la desconfianza reina entre ellos mientras buscan en el pasado del Plutoniano alguna pista, algún pecado o alguna debilidad que les permita sobrevivir un día más.

Uno de los mayores logros de *Irredeemable* es su capacidad para deconstruir el arquetipo del superhombre sin caer en el cinismo gratuito. Mark Waid utiliza su vasto conocimiento de la mitología de los cómics para cuestionar la estructura misma del heroísmo. La obra explora cómo el aislamiento social, la falta de privacidad y la presión constante por ser un faro moral pueden corromper incluso a la voluntad más firme. El Plutoniano no es un villano de caricatura; es un ser profundamente herido cuya falta de empatía es el resultado de una desconexión total con la especie que juró proteger.

Visualmente, el trabajo de Peter Krause aporta un realismo sobrio que contrasta con la brutalidad de los eventos. Su estilo, limpio y clásico, evoca la estética de la Edad de Plata de los cómics, lo que hace que los actos de violencia y la tensión psicológica resulten aún más impactantes. La narrativa visual refuerza la sensación de que este es un mundo que ha perdido su inocencia de la manera más violenta posible.

*Irredeemable* no es solo una historia de acción o un ejercicio de género; es un estudio psicológico sobre el poder absoluto y el fracaso de las instituciones heroicas. A lo largo de sus 37 números, la serie mantiene un ritmo asfixiante, donde cada intento de resistencia parece fútil y cada revelación sobre el pasado del protagonista añade una capa de tragedia a su monstruosidad. Es una lectura esencial para quienes buscan una visión madura, oscura y profundamente humana sobre lo que significa ser un dios entre hombres y, sobre todo, sobre lo que ocurre cuando ese dios decide que ya no quiere ser amado, sino temido.

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